CRÍTICAS PARA EL REGULADOR

“Uber financieros” frenan su negocio por proyecto de BCU

No reciben más préstamos; reclaman cambios o será “inviable” la operativa

Plataformas. Llegaron a operar cuatro distintas en Uruguay; dos ya no lo hacen y las demás redujeron su operativa por el momento. Foto: archivo El País.
Plataformas. Llegaron a operar cuatro distintas en Uruguay; dos ya no lo hacen y las demás redujeron su operativa por el momento. Foto: archivo El País.

Mientras en el sector fintech procesan y sacan conclusiones sobre el reciente fallo del Banco Central (BCU) por el diferendo entre la aplicación de pagos web Paganza y el banco Itaú (ver aparte), una de las áreas con más desarrollo en Uruguay como las plataformas de préstamos entre partes -llamadas peer to peer lending o “Uber financieros” en forma coloquial- suspendió actividades porque la regulación anunciada pone en riesgo el negocio.

Según supo El País, por distintos motivos (todos en mayor o menor medida conectados con lo planteado por el BCU) las cuatro aplicaciones que conectaban ahorristas con personas que necesitan dinero dejaron de operar en los últimos meses, algunas de forma permanente y otras por el momento no toman nuevos préstamos.

A mediados del 2017 esos “Uber financieros” tenían otorgados cerca de 3.000 créditos de más de 2.000 inversores, que sumaban préstamos por unos $ 100 millones.

La relevancia que estaba tomando el negocio llevó a que el BCU a fines de aquel año anunciara su intención de regularlo bajo una nueva figura (Empresas Administradoras de Sistemas de Préstamos entre Personas) entendiendo que realizan una tarea de mediación financiera, es decir conectan a las partes sin asumir obligación o riesgo alguno por el préstamo.

Entre otras cosas, el regulador indicó que les exigirá a las plataformas que se registren en un plazo de 90 días brindando información sobre la empresa y sus propietarios, así como un manual de prácticas para prevenir el lavado de activos, una declaración jurada del origen legitimo del capital y un modelo del contrato de préstamo que usarán.

“Deben entender el mercado”

El especialista en mercados y regulación económica, Leandro Zipitría, dijo a El País acerca del diferendo entre Itaú y Paganza que fue “adecuada la forma en que lo resolvió” el Banco Central ya que consultó a la Comisión de Defensa de la Competencia. “Es razonable la definición de mercado relevante” como el de servicios de pago no presencial por vía digital, dado que “definirlo como el de los clientes de Itaú (que usan Paganza) era demasiado estrecho”, analizó. Sobre las fintech, Zipitría opinó que “deben entender cómo funciona el mercado al que entran a vender un producto, porque una de las dinámicas posibles es que te imiten”, como sostiene Paganza que hizo Itaú. “En la competencia puede haber perjudicados, competir es eso, y cuando alguien usa un servicio de otro hay un riesgo grande que deje de usarlo o lo imite”, concluyó.

También controlará que las partes involucradas en el negocio sean residentes, que el prestador sea una persona física, que el préstamo no supere ciertos límites y que los pagos se canalicen a través de entidades financieras habilitadas.

En base a esto, el regulador presentó a mitad de año un borrador de proyecto esperando comentarios del sector fintech y divulgará antes de fin de año la normativa definitiva, informó días atrás el Superintendente de Servicios Financieros del BCU, Juan Pedro Cantera.

Hace más de un mes, los “Uber financieros” asociados a la Cámara Uruguaya de Fintech presentaron al BCU una propuesta para cambiar algunos puntos de la normativa que entienden “vulneran” su negocio.

Las principales preocupaciones pasan por la exigencia de que los oferentes de préstamos sean personas físicas residentes -“se deja por fuera a las empresas, siendo estas grandes interesadas y potenciales inversores u oferentes”, señaló la abogada Mercedes Aramendia de la Cámara de Fintech-, la prohibición de que las plataformas manejen los fondos, la limitación de los servicios de gestión y recuperación de créditos morosos y los limites a la inversión y endeudamiento.

El presidente de la Cámara de Fintech, Martín Naor, destacó en diálogo con El País “la buena disposición” del BCU, pero sostuvo que “no da la impresión que los fines que se persiguen con la regulación sean que la industria innove y prospere”. Añadió que “hay alto riesgo para las empresas que hoy están en el negocio de que la regulación sea negativa”.

Plataformas.

El primer “Uber financiero” en salir a la cancha fue Prezzta en 2015. Uno de sus fundadores, Mateo Infantozzi, explicó a El País que hoy ya no operan como mediadores financieros por temas “del negocio, del mercado y decisiones empresariales”, aunque continúan “gestionando la cobranza de todos los préstamos que ya fueron otorgados”.

La plataforma se centra ahora “en la comercialización del software que desarrollamos” luego de detectar “una necesidad de tecnología” en el sector financiero local y de América Latina. Si bien el cese definitivo de la operativa de préstamos entre pares ocurrió “hace dos meses”, en línea con el proyecto regulatorio del BCU, Infantozzi negó que esa fuera la razón.

La cofundadora de Socius -otra plataforma activa desde 2016-, Sofia Lanza, informó que tienen “la operativa frenada, no recibimos nuevos inversores ni otorgamos préstamos”. Detalló que la decisión es “hasta ver qué pasa con la regulación”, ya que entiende que lo divulgado por el BCU “afecta directamente la rentabilidad” y resulta difícil contraer nuevos créditos “cuando no sabemos si vamos a tener que frenar todo”.

Al tiempo que Dani Viana, cofundador de Inversionate -aplicación que ha gestionado más de 1.000 préstamos por unos $ 14 millones-, contó que están operando “de forma reducida, bajamos al mínimo el nivel de operaciones debido a los temas regulatorios”. La plataforma decidió “parar” su estrategia comercial y solo “mantener la gestión de cobranza de los préstamos ya en curso”.

Según Viana, la propuesta del BCU “hace inviable el negocio” y tiene “muchísimos puntos que no permiten la escalabilidad, desde el no involucramiento de personas jurídicas a los límites de inversión, pasando por temas de manejo de fondos y hasta los plazos que se manejan, porque se prevé 90 días una vez aprobado el proyecto para registrarte y es casi imposible hacer en ese tiempo los cambios tecnológicos, procedimentales y documentales para cumplir con la regulación”.

Otra aplicación que conectaba ahorristas con demandantes de dinero era TuTasa, pero debió liquidar el fideicomiso que administraba con el dinero recibido de inversores por decisión del BCU, que entendió realizaba intermediación financiera y no mediación. Hoy día presta dinero online con capital propio y gestiona préstamos entre pares en Argentina.

Su CEO, Marcelo Barreneche, manifestó a El País que “de no considerarse los cambios sugeridos en consenso por las plataformas, (la regulación propuesta) sepultará los préstamos entre personas en Uruguay, privando a miles de personas de sus beneficios”.

Por su parte, el ex presidente de la Cámara de Fintech y gerente de Desarrollo de Negocios Internacionales de Fintech Iberoamérica, Sebastián Olivera, señaló ante la consulta de El País que se debe comprender que este sector “es un nuevo paradigma y no todas (las innovaciones) se deben regular de la misma forma”.

Asimismo, subrayó que “en el mundo son mayoría los casos de colaboración” entre bancos y empresas fintech, ya que éstas últimas “son muy útiles” para la banca tradicional “en cuestiones de ciberseguridad, identidad digital, scoring, procesamiento y análisis masivo de datos”; mientras que los bancos “aportan reconocimiento de marca, fondos y clientes”. Olivera indicó que “la relación es simbiótica, no existe una fintech que pueda prescindir del uso de una cuenta bancaria”.

El País consultó el jueves al Departamento de Comunicación Institucional del Banco Central sobre estos aspectos, pero no ha recibido una respuesta.

Fallo “carece de sentido común” y va contra inclusión financiera

El lunes pasado el Banco Central (BCU) tomó resolución por una denuncia de la aplicación de pago de facturas vía celular Paganza contra el banco Itaú por presunto abuso de posición dominante. El regulador entendió que no existía dicha práctica aunque multó a Itaú por el incumplimiento de ciertas instrucciones. El País consultó a distintos actores del sector fintech sobre su visión del fallo y qué consecuencias puede tener en el futuro.

El ex presidente de la Cámara de Fintech, Sebastián Olivera, dijo que “el mensaje que perciben los emprendedores locales e inversores nacionales y extranjeros no es positivo, puesto que se ven afectados los estímulos para desarrollar soluciones que optimicen los recursos materiales y emocionales de los usuarios y la inversión directa”. También repasó que la resolución es contraria a algunos postulados de la Ley de inclusión financiera, como la mejora de la eficiencia del sistema de pagos y el fomento de la competencia en el sistema incorporando nuevos actores no bancarios.

El CEO de la plataforma TuTasa, Marcelo Barreneche, opinó que “la resolución del BCU fue legalmente correcta, pero carece de sentido común”, ya que “va en contra de la tendencia mundial que busca aumentar la competencia en los sistema de pagos, obligando a los bancos a compartir información con las fintech y beneficiando al usuario final”.

El cofundador de la plataforma Inversionate, Dani Viana, dijo que “en un país donde hay distintos actores tratando de fomentar la innovación y de posicionar a Uruguay” dentro del mundo fintech, el fallo de BCU “no ayuda”.

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