EL VALOR DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES

Uruguay lidera en el mundo el proceso de "energía verde"

“Muestra que es posible” que recursos renovables acaparen la generación.

Dos realidades: el agro fue de los que cayó y la energía de los que creció. Foto: Nicolás Pereyra
La apuesta de Uruguay a la energía eólica dio sus frutos. Foto: Nicolás Pereyra

Un 70% de la capacidad de generación de energía que se sumó en todo el mundo en 2017 correspondió a energías renovables, y en ese contexto Uruguay se destacó como el segundo país a nivel global con mayor proporción de producción eléctrica de fuente eólica y solar sobre el total anual.

El Reporte 2018 sobre la Situación Mundial de Renovables de REN21 —una organización que conecta a nivel mundial a gobiernos y oficinas públicas, empresas, la sociedad civil y la academia para promover la transición a energías renovables— menciona a Uruguay como ejemplo en varias áreas de generación eléctrica mediante "fuentes verdes" (como la hidroeléctrica, solar, biomasa y eólica).

Es que el país impulsó hace varios años un cambio en la matriz energética, pasando de una producción liderada por los combustibles fósiles a través de las centrales térmicas —el método más caro y que menos contribuye con el medio ambiente— a apostar por las energías renovables aumentando notoriamente la eólica, la solar y la biomasa.

Por ejemplo, el año pasado casi la mitad de los días la demanda de electricidad se cubrió 100% con energías renovables. Además, el 28% de la generación total provino de fuente eólica y solar —denominadas energías renovables variables en el informe (VRE por la sigla en inglés)—.

"Los países que lideran el camino en la penetración de VRE incluyen a Dinamarca (con casi 53% del total de generación), Uruguay (28%) y Alemania (26%)", resalta REN21.

Matriz: en enero el 33% de la generación provino de la eólica. Foto: N. Pereyra
Foto: N. Pereyra

Asimismo, el reporte identifica a "17 países que generaron más del 90% de su electricidad con fuentes renovables en 2017", entre los que aparece Uruguay (donde llegó al 98%), pero subraya que en la mayoría el suministro corresponde "casi por completo a la energía hidroeléctrica", aunque "hay tres —Uruguay, Costa Rica y Etiopía— donde la eólica también aporta una contribución significativa".

De hecho, señala que a nivel local "la proporción de VRE aumentó bruscamente en un período de tiempo corto, de 1% en 2013 a 28% en 2017". En la misma línea, remarca que la "generación de energía eólica aumentó más de cuatro veces en sólo tres años, de 6,2% en 2014 a 26,3% en 2017".

La secretaria ejecutiva de REN21, Rana Adib, dijo a El País que Uruguay contó con "un punto de partida muy positivo porque tiene muy buenos recursos" para promover una generación mediante fuentes limpias, aunque consideró "muy interesantes" los resultados logrados.

"El caso de Uruguay también es una muestra de que es posible integrar una gran proporción de energía renovable no convencional (solar y eólica) en la red eléctrica, cuando se tiene una variabilidad de la producción", añadió. Esto es porque UTE maneja la generación en función de las previsiones y la volatilidad de las fuentes, prendiendo las centrales térmicas cuando los recursos naturales no alcanzan para cubrir la demanda.

El acuerdo funciona para UTE como una cobertura sobre la cotización del dólar. Foto: F. Flores
Foto: F. Flores

El lunes pasado, a las 20 horas, Uruguay alcanzó el récord de generación eléctrica en base a eólica, ya que se produjeron 1.303 megavatios (la potencia instalada son 1.500 megavatios), tal como dio cuenta El País. Además, en marzo se dio un hecho inédito: el viento le ganó al agua por primera vez en un mes y se convirtió en la primera fuente de generación eléctrica del país.

Asimismo, el reporte analiza que muchos países "dependen en gran medida de fuentes renovables de calor industrial (principalmente bioenergía, pero también solar y geotérmica)", entre los que aparece Uruguay, donde el 80% de la demanda de este tipo proviene de fuentes limpias.

También destaca como novedosa la estrategia del megatambo Estancias del Lago de Durazno (pertenece al empresario petrolero argentino Alejandro Bulgheroni) que "comenzó a expandir su planta de biodigestor para producir hasta 8 megavatios (MW) de electricidad de la materia prima de estiércol de ganado".

Otro punto de destaque es el lanzamiento el año pasado de "la primera vía eléctrica en Latinoamérica, con seis estaciones de carga (para autos eléctricos) en intervalos de 60 kilómetros". Esto REN21 lo enmarca en "una estrategia de movilidad eléctrica que forma parte de un objetivo nacional más amplio para aumentar la proporción de renovables en la mezcla de energía del país".

Incluso en los recientes cambios en la ley de Inversiones se atendió esto, otorgando un beneficio extra a las empresas que pretendan adquirir ese tipo de vehículos.

"Necesario liderazgo de los gobiernos"
energía eólica

Los 178 gigavatios (GW) —equivalen a 178.000 megavatios (MW)— de generación mediante recursos renovables que se sumaron en el mundo en 2017 significaron "el mayor aumento de la capacidad" de este tipo de fuentes "en la historia moderna". Sin embargo, el reporte de REN21 señala que "los sectores de calentamiento, enfriamiento y transporte —que en conjunto explican cerca de cuatro quintas partes de la demanda final de energía en el mundo— siguen presentado un rezago muy importante en comparación con el sector eléctrico".

Dentro de ese avance de las fuentes renovables el año pasado, la suma de 98 GW de capacidad solar fotovoltaica (29% más que en 2016) también marcó una cifra récord. En el caso de la eólica se incorporaron a nivel mundial 52 GW. "Las inversiones en nueva capacidad renovable fueron dos veces mayores a las que se destinaron a las adiciones netas de combustibles fósiles y energía nuclear combinadas", destacó REN21.

Pese a esto, el informe hace foco en que entre China, Europa y Estados Unidos "representaron casi el 75% de las inversiones mundiales en renovables durante 2017", aunque si se mide en relación al Producto Interno Bruto (PIB) de cada país "las Islas Marshall, Ruanda, las Islas Salomón, Guinea Bissau y otros países en vías de desarrollo están invirtiendo en renovables tanto o más que las economías desarrolladas o emergentes".

"Para lograr que la transición energética se lleve a cabo, es necesario que los gobiernos tengan liderazgo político, por ejemplo, al eliminar los subsidios a los combustibles fósiles y la energía nuclear, al realizar inversiones en la infraestructura necesaria, y al establecer políticas y metas energéticas duras para los sectores de calentamiento, enfriamiento y transporte. Sin eso resultará difícil que el mundo cumpla con los compromisos climáticos y de desarrollo sostenible establecidos", dijo el presidente de REN21, Arthouros Zervos, en un comunicado.

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