Advierten por suba de costos salariales en relación con lo que se comercializa

Ventas estancadas en los supermercados en semestre

Los supermercados ingresaron en una fase de "estancamiento" en sintonía con el clima generalizado de enfriamiento de la economía uruguaya. Las cadenas ven con preocupación el escenario en vista de que las ventas se han desacelerado y los costos salariales que deben afrontar vienen captando una porción cada vez mayor de los ingresos que generan las ventas en relación a sus metros cuadrados.

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Carriquiry y Avegno, la economista presentó datos y el Secretario de la Asociación de Supermercados los comentó. Foto: A. Colmegna

Esa conclusión —sombría— es a la que arribó la Asociación de Supermercados (ASU) a partir de un informe sectorial que la consultora Deloitte presentó ayer en el evento Seminario Retail 2015, realizado en el hotel Radisson Montevideo.

Hugo Avegno, secretario de la ASU, señaló que las grandes superficies tuvieron una primera mitad de año "estancada" en términos de volumen de ventas, a pesar incluso de la buena temporada turística durante el pasado verano.

A esto, Avegno sumó que el sector ve con preocupación "la tendencia de caída en venta por metro cuadrado, un ratio que se maneja mucho en la industria. Y esto ya viene de antes. Además, los pocos metros cuadrados que se han incorporado no son tan productivos como los anteriores".

El análisis del ejecutivo de ASU y gerente general de Disco se apoyó en el informe de Deloitte, que reflejó la desaceleración de la actividad en el sector.

En el año móvil cerrado a junio las ventas de los supermercados crecieron apenas 0,6% respecto al mismo período del año anterior mientras que las del primer semestre revelaron una caída de 0,4% en relación a la primera mitad de 2014.

Este comportamiento se explica por una "clara tónica bajista" en las ventas de electrodomésticos y textiles a nivel de los supermercados, explicó Florencia Carriquiry, gerente senior de Asesoramiento Económico de Deloitte. De hecho, en los primeros seis meses, la colocación de artículos de estas categorías mermó un 5,1% y un 3,3% en la medición de los últimos 12 meses.

Las ventas por metro cuadrado también exhiben un comportamiento similar. La caída en este indicador se arrastra desde 2013 y todavía es "moderada", según Carriquiry, aunque notoria respecto a los niveles registrados en 2011 y 2012 cuando las ventas estaban en "franca expansión", alineadas a la coyuntura económica.

A la luz de estos datos, la analista de Deloitte apreció que en 2015 se observa "una desaceleración bastante clara de las ventas en los supermercados, que en alguna medida no podemos disociar de lo que está sucediendo en la economía en general", afectada por un escenario de "enfriamiento".

El peso salarial.

Otro elemento en el punto de mira del sector es el impacto que tienen los salarios, el principal componente de su estructura de costos, en lo que son sus números finales.

En el último año móvil, los costos salariales aumentaron casi 6% en términos reales, y 8% si se considera el salario promedio por hora trabajada, un valor muy superior a la evolución de las remuneraciones en el sector privado, que han crecido a razón de 3% o 4% en ese mismo período, puntualizó Carriquiry.

Sobre esta base, los salarios han ido ganando una participación cada vez mayor respecto a las ventas de los supermercados, a pesar de los esfuerzos de las cadenas por incrementar la productividad, agregó. "Este indicador no ha parado de subir de forma muy importante, con aumentos que lo han llevado a superar el 14% en el último tiempo", enfatizó Carriquiry.

A poco del acuerdo de precios entre el gobierno y el sector supermercadista, el estudio de Deloitte indicó que el Índice de Precios de Supermercados (IPS) se ha mantenido en línea con el Índice de Precios del Consumo (IPC) a lo largo del tiempo, si bien en el corto plazo mostró una tendencia levemente superior.

Más productividad.

Las perspectivas para el sector van de la mano con el escenario económico. En ese sentido, Uruguay ingresó en una fase de desaceleración que, según Deloitte, puede ser "relativamente extensa" porque el shock externo que está recibiendo el país es negativo y porque se observa un "deterioro en los equilibrios" de la macroeconomía, asociados a problemas de competitividad, inflación, déficit fiscal, desempleo (proyectado a 9% para el año próximo), un declive en las expectativas de los consumidores y el efecto que tendrá la ronda de Consejos de Salarios.

En consecuencia, "es esperable que el consumo privado se siga desacelerando y que en particular, las ventas de los supermercados muestren un bajo dinamismo en estos próximos dos años al menos", concluyó Carriquiry.

La analista instó a las empresas a poner el foco en lograr una mayor productividad de los recursos humanos y materiales como por ejemplo en el uso del espacio de los locales (racionalizando el surtido y preocupándose por la rotación).

En esa línea, Avegno concluyó que "con ventas estancadas, cayendo por metro cuadrado, y con costos al alza, lo que queda por delante es aplicar ingenio, creatividad, inversión tecnológica y trabajar mucho en productividad".

SABER MÁS

Encuesta comercial relevó caída de actividad.

Una encuesta sobre actividad elaborada por la Cámara de Comercio para el segundo trimestre del año indicó que las ventas generales de supermercados cayeron 0,9% en términos reales. La gremial explicó que en la primera mitad del 2015 el comportamiento de las ventas sigue la misma tendencia de los dos años anteriores: estancamiento e incluso presentando un leve retroceso. En el segundo trimestre, dijo la gremial, el enfriamiento de la actividad comercial persistió en la mayoría los rubros relevados.

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