MARÍTIMAS 

J.R. Williams, una historia marítima de 150 años

Un joven londinense se instaló en Montevideo en 1868.

Edificio sede de la Sociedad Anonima Financiera y Comercial . Foto: Francisco Flores
Edificio sede de la Sociedad Anonima Financiera y Comercial . Foto: Francisco Flores

La antigua agencia marítima S.A.F. & C.J.R.Williams bien conocida en el Río de la Plata y establecida en la plaza de Montevideo desde 1868, acaba de cumplir el trimestre pasado 150 años de historia, 85 de los cuales en una moderna e histórica finca de la calle Solís 1533.

Fue a mediados del año 1947 que la visitamos por primera vez en busca de datos de los barcos de su representada la antigua naviera británica Blue Star Line que estaban trayendo a Montevideo mercaderías varias y se llevaban lana, cueros y carne para Inglaterra.

Siempre recordamos el impacto que nos provocó a la entrada, un enorme modelo de barco de unos dos metros de largo que se exhibía en una amplia vitrina que daba a la calle. Era y es porque aun está allí, una perfecta y minuciosa réplica del barco “Avila”, al que no le falta ningún detalle, un costoso y atractivo objeto, un verdadero alarde de ingeniería en pequeño.

Por lo que hemos leído, el comienzo de esta sesquicentenaria empresa marítima no difiere en su proceso constitutivo de otras que también nacieron a mediados del siglo XIX en Montevideo y Buenos Aires, aunque algunas por circunstancias diversas desaparecieron otras se transformaron, pero el comienzo fue casi similar.

Parece lógico entender que ambas margenes del Río de la Plata, con un fuerte perfil europeo, atrajeron por aquellos años, no solo la inversión de fuertes empresas extranjeras, sino la mirada de personas adineradas de Europa e Inglaterra con visión. Gente profesional del quehacer portuario interesadas en invertir y/o asociar sus recursos y ciencias en negocios que resultaran valiosos para ellos y para el país.

WILLIAMS.

Es el momento de insertar nuestra historia. Un buen día llegó a Londres John Williams, un joven nacido en 1825, que ingresó como cadete en la empresa marítima fletadora, curiosamente llamada J.R. Williams y hasta donde se ha podido indagar no había ningún parentesco entre ellos, simplemente apellidos coincidentes.

Se habla de 1849 que es seguramente cuando este joven John, se alejó de dicha empresa después de varios años de trabajo de donde salió convertido en un experto en la tecnología comercial de Fletador (Shipbroker y/o (freight forwarder-agente marítimo) y se instaló por su cuenta en ese negocio.

Barco Águila: hermoso carguero inglés hundido durante la guerra. Foto: Francisco Flores
Barco Águila: hermoso carguero inglés hundido durante la guerra. Foto: Francisco Flores

El salto lo dio cuando en 1868 John Richard Williams, seguramente con recomendaciones y algunas representaciones londinenses, se largó a Montevideo y se instaló como Fletador que era, lo que había aprendido, respaldado además por sus contactos de Londres. Pero según datos, en 1870 se establece en Montevideo en el negocio de Proveedor Marítimo (Ship Chandler) y también lo hizo en Buenos Aires, funcionando en dichos rubros con éxito.

Con la prosperidad de ambos países vino también la de la empresa Williams, que creció enormemente, lo que obligó a tomar socios ingleses seguramente de su confianza y también asociaciones temporales y estratégicas locales.

11 HIJOS.

Según cuenta la historia, John Richard tuvo 11 hijos 7 de ellos varones, Unos quedaron en Londres, trabajando en oficinas marítimas, otros años mas tarde abrieron una agencia marítima y de fletamientos en Recife, Brasil.

Dos se fueron con su padre a la Argentina que también en su momento se asociaron a su padre y con los años se retiraron para atender sus propios negocios rurales o estancias, y hubo uno que se dedicó a construcciones ferroviarias en Argentina.

Después de la Primera Guerra Mundial, llegó la edad del retiro para los otros, y la desaparición para los más añosos. No obstante los cambios que trajo el paso de los años, la empresa marítima J.R. Williams continuó firme en sus negocios con fieles asociados a la empresa. Más aún, fueron estos jóvenes socios ingleses locales, los que le dieron un nuevo impulso a la empresa y por 1932 invirtieron una fuerte suma e hicieron construir para J.R. Williams su actual edificio sede en la calle Solís.

Desde bastante antes, estos, entonces jóvenes ingleses, continuaron funcionando bajo los lineamientos y perfiles, eticos y comerciales de su fundador, en el marco de un ámbito de estrecha amistad y espíritu societario familiar.

EXITOSO.

Sin duda, el apasionante mundo marítimo-naviero, despertó profunda atracción en John Richard Williams desde que como cadete seguramente con 14 años ingresó en aquella empresa y no tenemos dudas que a ello se agregó su natural inteligencia y talento para los negocios marítimos convirtiéndose en un brillante gestor y exitoso empresario aún a muy mediana edad.

Su ingenio y habilidad lo llevó a formar varias empresas subsidiarias, en Londres, en Brasil y en Montevideo; por años fletaron barcos con cargas de azúcar y algodón con destino a Inglaterra desde Brasil, y al Río de la Plata, Y desde sus oficinas en Londres fletaron barcos y cargas de cereales, huesos, quebracho, cueros y suponemos también lanas desde el Río de la Plata. Y damos por hecho, los fletamientos de granos hacia Inglaterra, desde el Plata.

Algunos de sus nietos hicieron sus primeras armas en sus oficinas, para seguir más tarde sus propios intereses. Se afirma que dos hijas se trasladaron a la Argentina, una de ellas se casó con un criador de ovejas en las Malvinas pero años más tarde se fue para Argentina.

Pues bien, ponemos un punto en la historia de J.R.Williams que acaba de cumplir sus 150 años de actividad, pero es una historia que continúa prolongándose en el tiempo con marcado éxito, Los años pasan para todos y el hecho es que a fines de los años 1920 no quedaban descendientes activos sino aquellos fieles asociados que no dejaron decaer la obra de John Williams, quienes a su vez pasaron la antorcha a los actuales y estos la pasarán a sus descendientes.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)