INFORME

La problemática jubilación de los futbolistas y sus planteos a la comisión para reformarla

La Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales se reunió con la Comisión de Expertos en Seguridad Social para plantear la situación actual y las ideas que tienen de cara a la reforma jubilatoria.

Fútbol uruguayo
Los futbolistas tienen el mismo régimen de jubilación que el común de los trabajadores, pero con una actividad limitada en el tiempo.

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"La gente dice que los futbolistas ganan mucho porque ven a (Luis) Suárez y a (Edinson) Cavani, pero la realidad es que el 90%, 95% de los futbolistas viven la diaria. No cobran un dinero como para generar un ahorro y después de finalizada la carrera poder sostener el ritmo de vida”, dice en diálogo con El País el secretario de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP), Mitchell Duarte.

En el marco de la proyectada reforma de la seguridad social, “creemos que es el momento” para “generar cambios”, señala en diálogo con El País el presidente de la MUFP, Diego Scotti.

Ellos más el vicepresidente del gremio, Sergio Pérez y sus asesores mantuvieron una reunión vía Zoom con la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS). Allí plantearon la situación de la jubilación de los futbolistas.

Los jugadores de fútbol tienen en la actualidad el mismo régimen que cualquier trabajador para jubilarse: 60 años de edad y 30 años de aporte como mínimo. El aporte personal es de 15% y los clubes están exonerados del aporte patronal.

Este régimen existe desde el año 2009 lo que les permite acceder al seguro de desempleo, anteriormente se aportaba en base a fictos, es decir no se aportaba por lo que realmente ganaban.

“La carrera del futbolista tiene un montón de particularidades. El retiro es los 34 o 35 años en promedio, con aportes (a la seguridad social) por 14 o 15 años. Y luego debe reinsertarse laboralmente. Hay un porcentaje muy bajo de futbolistas que sigue vinculado al deporte”, señala Duarte.

Como la inmensa mayoría no se capacitó para realizar otra actividad, corren con la desventaja de hacerlo cuando dejan el fútbol, entre los 35 y los 40 años.

“De un momento al otro, los ingresos se cortan y eso ha llevado a un elevado número de futbolistas a tomar malas decisiones, a entrar en una problemática sicológica, muchos problemas a la hora de conseguir un trabajo porque estamos en diferentes condiciones que alguien que tiene 20 años”, comenta el secretario de la MUFP.

Así muchos exfutbolistas terminan sin empleo o trabajando en actividades informales, con lo cual no pueden computar años para la jubilación. Cuando llegan a los 60 años, la densidad de aportes a la seguridad social se dio en su período como jugador profesional y no tienen los 30 años requeridos para jubilarse. A lo sumo pueden aspirar a una jubilación por edad avanzada a los 70 años de edad y con 15 años de aportes.

"Nuestra carrera tiene particularidades, entonces a la hora de generar un régimen jubilatorio o régimen de ayuda para después de la carrera, esas particularidades se tienen que atender", señala Duarte.

Nacional y Peñarol empataron el clásico del Apertura 2020.
La realidad salarial de Peñarol y Nacional está lejos de la del resto de los clubes. Foto: Gerardo Pérez.

Habitualmente se conocen los salarios de las figuras que destacan a nivel internacional o de futbolistas que juegan en Peñarol y Nacional, pero la realidad de la mayoría de los futbolistas es otra.

La gran mayoría de los clubes del fútbol uruguayo pagan salarios en torno al mínimo, que actualmente es de $ 48.000 nominales en Primera División y $ 24.000 nominales en Segunda División. Otros clubes, que suelen estar en la pelea de los campeonatos, pueden llegar a pagar salarios de hasta tres veces el mínimo y luego vienen Nacional y Peñarol con salarios que se despegan más.

“Además de los salarios bajos, es un problema tener un trabajo paralelo a la actividad de jugador, porque la actividad te exige que estés a disposición. Porque te ponen los partidos martes, miércoles, jueves, con distintos horarios, los horarios de entrenamiento de mañana o de tarde. Nos cuesta tener un trabajo paralelo por lo que requiere la actividad”, plantea Scotti.

“En la actualidad no cobramos salario vacacional ni aguinaldo. Es algo que tenemos que poner arriba de la mesa. Ni hablar de la incertidumbre entre contrato y contrato. Si jugaste bien renovás o cambiás de equipo, pero si no, capaz te encontrás seis meses sin trabajo”, complementa Duarte.

Además, dice Scotti, "la actividad te genera quiebres. La Segunda División terminó en diciembre y hasta ahora no han reiniciado los entrenamientos, entonces te genera un desfasaje de uno, dos y hasta tres meses que genera inconvenientes".

Mitchell Duarte
Mitchell Duarte, secretario de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales. / Foto: Twitter de Mitchell Duarte.
Mutual

El planteo ante la comisión de la reforma jubilatoria

El planteo que llevó la MUFP a la comisión de reforma de la seguridad social es que hoy hay más de 1.000 futbolistas en actividad y eso lleva a una estimación de unos 25.000 exfutbolistas que están entre la etapa de retiro y la jubilación y 20.000 exfutbolistas que tienen 60 años o más.

El gremio quiere relevar la situación y elaborar un documento con propuestas para lograr cambios. Para ello va a contratar una consultora.

No obstante, ya planteó sus ideas a la comisión de expertos.

“Hablamos de un régimen mixto, que una vez que el jugador se retira tenga una prestación decreciente para tener un sostén mientras se reinserta en otra actividad. En otros países existen fondos de retiro y queremos ver cómo podemos generar algo para esa etapa de transición”, indicó el presidente de la MUFP.

La otra parte de ese régimen es ver la forma de lograr que a los 60 años, un exfutbolista se pueda jubilar aún sin tener los 30 años de aportes requeridos. Puede ser con un régimen especial o amparar la actividad dentro de servicios bonificados.

¿Qué son los servicios bonificados? La legislación prevé que en una serie de actividades que implican desgaste físico o mental mayor que otras, sus trabajadores puedan jubilarse con menos años de aporte que el mínimo de 30 exigido.

Entre las actividades bonificadas están por ejemplo los docentes de enseñanza, los pilotos y copilotos, los controladores aéreos, trabajadores de casinos municipales. En el caso de los docentes, computan cuatro años de aportes por cada tres años trabajados.

¿Cómo se financiaría este régimen mixto de prestación decreciente al momento del retiro del fútbol y régimen especial de jubilación más adelante? Si bien quieren tener el estudio que encargarán a la consultora para poder cuantificar bien los costos y las fuentes de financiamiento, la MUFP cree que debería haber dos mecanismos de donde saldría el dinero.

Por un lado un aporte del Estado, ya que el fútbol brinda una contención social a miles de jóvenes en divisiones inferiores, hace conocer a Uruguay en el exterior y genera entretenimiento. Por otro lado, creen que del propio fútbol deberían salir recursos. En ese sentido, identifican cuatro fuentes de financiamiento.

IDEA de Financiamiento 1

Un aporte sobre los pases de futbolistas al exterior

Cuando un jugador es transferido al exterior tiene derecho a percibir un 20% de ese pase, pero son pocos los clubes que pagan ese 20% (ya sea para que quede más dinero al club o para que le quede más dinero al intermediario para que se haga la transacción), sostiene la MUFP. Sin embargo, el futbolista paga IRPF sobre ese 20%. La idea es que “una parte de ese 20% quizás con franjas sea destinado para financiar esto. Es solidaria, porque son los propios jugadores que van a ganar más, que van a aportar”, explican.

IDEA de Financiamiento 2

¿Un impuesto a los intermediarios de futbolistas?

Los dirigentes son honorarios por lo que para vender al exterior a los futbolistas, recurren a intermediarios que se llevan una porción de lo que son esas transferencias. “Llegada la hora ven que los clubes están apretados financieramente y le exigen que muchas veces comisiones de intermediación que van más allá de un lógico 10%”, dijo el directivo de un club a El País. En la MUFP creen que podría ser gravado con un tributo y progresivamente, para hacer volver ese dinero al fútbol y desincentivar esas prácticas de comisiones elevadas.

Ideas de Financiamiento 3 y 4

Una porción del IRPF y los ingresos de la selección uruguaya

La de futbolista es una carrera que está limitada a la mitad de los 30 años mínimos de aportes. La MUFP entiende que pagan IRPF por las mismas franjas que paga alguien que lo hace durante 30 años y por tanto en términos reales tributan sobre franjas no justas con lo que perciben a lo largo de toda su vida laboral. Creen que esa diferencia que se genera podría volcarse a financiar un fondo de retiro y jubilación especial.

También creen que los ingresos de la selección uruguaya podrían distribuirse de otra forma y aportar a este fondo.

Diego Scotti en el Estadio Centenario en los hisopados por Covid-19. Foto: Francisco Flores.
Diego Scotti es el presidente de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales. Foto: Francisco Flores.

“La distribución de dinero no es equitativa (en el fútbol uruguayo). Acá se lleva el dinero muy poca gente, que es lo que no pasa en otros países”, afirma Duarte.

Uruguay en 2019 vendió jugadores al exterior por US$ 47 millones y en 2020 por US$ 57 millones. Somos a nivel latinoamericano, después de Argentina y Brasil, el país con mayor exportación de jugadores. Eso no se ve traducido, porque dependemos de intermediarios. Eso ha generado que mucho dinero se vaya del fútbol”, plantea el secretario de la MUFP.

El problema no es económico, si no financiero (tener los ingresos en el momento necesario que permita hacer frente a los costos), lo que lleva a que los clubes estén “asfixiados”. Los dirigentes son honorarios y cuando “viene un nuevo dirigente y se encuentra con deudas anteriores, entonces cada vez falta más aire”, concluye.

El futbolista jubilado
Retiro y después
El retiro del fútbol es una jubilación temprana y complicada. (Foto: Fernando Ponzetto)

El futbolista cuando se retira de su actividad, salvo aquellos casos de jugadores de elite, se encuentra que de un día para el otro dejó de percibir un ingreso, aplausos y reconocimiento. A eso se suma que tiene que prepararse para hacer otra cosa totalmente distinta.

“Hay futbolistas que continúan en el deporte, que siguen con un régimen de aportación por varios años” pero son los menos, señala el secretario de la MUFP, Mitchell Duarte.

Es “una realidad complicada. Si bien la cultura ha ido cambiando, de formarse más allá del fútbol, evidentemente para los futbolistas que se han ido jubilando, la experiencia no ha sido buena, porque tienen pocos aportes” y “cuando estaba el régimen de (aportes por) fictos la situación era peor”, explica.

“Apuntamos a poder solucionar la situación de acá en adelante. Los futbolistas que se han ido jubilando, son jubilaciones penosas, es la realidad. Queremos marcar un punto de partida para que esto no vuelva a pasar o para mejorar lo que tenemos hoy”, afirma Duarte.

Queremos “hacer hincapié en que en el fútbol hay un montón de dinero y nuestro trabajo es hacer que ese dinero vuelva al fútbol, que los clubes no tengan la problemática para hacer los aportes”, agrega.

De hecho, hoy hay una asamblea de la MUFP debido a que algunos clubes adeudan aportes y los futbolistas no pueden acceder al seguro de paro ni a cobertura médica.

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