PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS

Las Pymes exportadoras y sus debilidades para crecer

Estudio sugiere crear alianzas entre empresas para mayor competitividad.

Las pymes del sector exportador suelen vender productos no tradicionales como pescado, cítricos o piedras semipreciosas. Foto: Pixabay
Las Pymes del sector exportador suelen vender productos no tradicionales como pescado, cítricos o piedras semipreciosas. Foto: Pixabay

Casi el 70% de las firmas exportadoras son clasificadas como pequeñas y medianas empresas (Pymes), sin embargo representan únicamente el 7% del total vendido al exterior. Estos números dan cuenta de las dificultades para expandirse que tienen este tipo de emprendimientos, que fueron reseñadas en un estudio junto a la presentación de "líneas de acción" para superar las adversidades.

"Diversos factores como el acceso al crédito, la formación de recursos humanos, la complejidad de los requisitos de acceso a los mercados externos, el bajo nivel de asociación en redes de las Pymes y algunos problemas de competitividad son frecuentemente difíciles de superar para el pequeño y mediano empresario y lograr su supervivencia a largo plazo", dicen los autores Federico Cabrera, Jorge Musso, Vicente Pereira y Lucas Rodríguez de la Universidad de la Empresa (UDE).

El trabajo se denomina "Supervivencia exportadora de las Pymes uruguayas" y forma parte junto a otros cinco estudios del libro "Exportación inteligente", editado en el marco de un programa de igual nombre de la Unión de Exportadores que busca desarrollar y aplicar conocimientos a través de las universidades.

De acuerdo al perfil recabado de diversas fuentes de información, se concluyó que las Pymes uruguayas "se caracterizan por exportar productos no tradicionales —que no están entre los principales productos que componen la oferta exportable de Uruguay—" y por ejemplo venden al exterior "pescado, vestimenta, miel, frutas cítricas y piedras semipreciosas, entre otros". Asimismo, los sectores exportadores con mayor número de Pymes son "plástico, vestimenta, el vitivinícola, piedras semipreciosas y el pesquero".

Según detallan los autores, el trabajo se basa en "dos grandes líneas" que son las redes de cooperación interempresarial y la competitividad, ambas consideradas factores claves para "lograr la supervivencia a largo plazo de las Pymes".

Respecto a lo primero, el estudio subraya que las Pymes tienen "escaso aprendizaje en cuanto a la formación de redes de cooperación con otras empresas". Estos procesos de valor son definidos como "una alianza estratégica permanente entre un grupo limitado y claramente definido de empresas independientes, que colaboran para alcanzar objetivos comunes de mediano y largo plazo, orientados hacia el desarrollo de la competitividad de los distintos participantes".

Esta cooperación permite "fortalecer a las empresas que tengan una posición débil en el mercado para que puedan sobrevivir en períodos turbulentos, consolidar su desarrollo y crecimiento empresarial a través de la permanencia en el mercado y asegurar una rentabilidad positiva", agregan.

Acerca de la competitividad, subrayan que en las Pymes "depende de factores internos y externos, tales como la productividad de los factores, la capacitación de los recursos humanos, de las relaciones que se observan entre las empresas (pertenencia o no una red) en el sector donde actúan, de la infraestructura y condiciones económicas del país, su nivel de acuerdos comerciales y de la participación en el mercado interno y externo".

Acciones.

El trabajo presenta cinco "líneas de acción" necesarias a entender de los autores para mejorar la situación de las Pymes exportadoras. En primer lugar se plantea mejorar la participación e inserción de estas empresas en las cadenas globales de valor —conjunto de actividades necesarias para la producción de un bien o servicio, que en un nuevo contexto de deslocalización productiva se llevan a cabo en distintas regiones geográficas—.

"Las Pymes se pueden beneficiar de su asociación con compañías mundiales, dado que sus requisitos son bastante exigentes y además presionan a sus proveedores para que mejoren calidad, disminuyan costos, se especialicen, se adapten constantemente e innoven", dice el trabajo citando recomendaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Otro punto es fomentar un mayor y mejor acceso al crédito de las Pymes: "Desde las políticas públicas se deberían determinar acciones concretas en las que se flexibilicen las condiciones de acceso y se otorguen tasas de interés y condiciones preferenciales a las empresas que necesitan contar con financiamiento para iniciar o continuar su acción exportadora".

La asociación entre empresas también es mencionada como otra prioridad, en el entendido que "permite mitigar varias de las desventajas que usualmente enfrentan las pequeñas y medianas empresas".

Utilizando otra sugerencia del BID para las economías latinoamericanas, los autores proponen "aprovechar a la diáspora para impulsar las exportaciones de las Pymes" —la propuesta del BID era pensando en la diáspora latina que vive en Estados Unidos—.

El área del comercio electrónico en auge por estos tiempos no debería ser descuidada por las Pymes exportadoras, que según el BID "no han aprovechado plenamente esta oportunidad" de acceder de forma fácil a negocios transfronterizos. Estas empresas "deben tomar conciencia de los beneficios que conlleva el uso de internet en la promoción de sus negocios y aprovechar al máximo el potencial de internacionalización que ofrece".

También el BID recomienda a los países de la región "asegurarse de que sus Pymes compitan en igualdad de condiciones en el ciberespacio, abstenerse de crear impuestos y otros cargos para las compras en línea y asegurarse de que los envíos sean plenamente rastreables".

El último punto abordado por los autores son las exportaciones de servicios, que han crecido más rápido que el comercio de bienes en el mundo, y son el sector donde se ubican la mayoría de las Pymes uruguayas. Aumentar el comercio exterior en el rubro servicios "podría también contribuir a la mejora de otros indicadores (en las Pymes) como el empleo femenino —son el 54% de los empleos a nivel mundial en el sector servicios—, la competitividad, la innovación y la diversificación exportadora".

Radiografía de las Pymes uruguayas que exportan.

Aparte del bajo nivel dentro del total exportado (ver nota), las Pymes que venden al exterior representan solo el 11% de la facturación total de las firmas exportadoras. Según datos de DGI correspondientes al 2015 sobre 848 empresas, el sector exportador generó 75.809 puestos de trabajo en forma directa, de los cuales el 81% correspondieron a compañías grandes y el 19% restante a Pymes. Respecto a los destinos, se observa "una mayor dependencia regional" en las Pymes que en el resto de las firmas.

SEGÚN LOS EMPRESARIOS

Los principales "obstáculos"

Una encuesta entre las Pymes exportadoras hecha por Uruguay XXI en septiembre de 2017 preguntó a los empresarios cuáles consideraban que eran los principales obstáculos a la hora de exportar. La principal respuesta fue la falta de información e inexistencia de una contraparte en el destino (34%), seguido de las dificultades burocráticas tales como trámites, permisos, notificaciones, certificaciones (23%) y aranceles elevados y barreras no arancelarias (23%). Otros obstáculos identificados aunque menos mencionados fueron dificultad para satisfacer la demanda (19%), falta de recursos humanos capacitados (19%), problemas logísticos (18%) y falta de información sobre cómo exportar (15%). Solamente un 8% de los consultados respondieron que no hallaban ninguna dificultad para la actividad exportadora.

Otro relevamiento mencionado en el trabajo, en este caso hecho por la Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas (Dinapyme) del Ministerio de Industria, mostró que estas firmas "no enfrentan grandes dificultades para acceder al crédito", aunque existen diferencias en este ítem vinculados al porte de las compañías (a mayor tamaño, menor es la dificultad). "Este resultado parece contrario a lo esperado, ya que las mismas representan un sector históricamente vulnerable en lo que refiere al acceso al crédito", señalan los autores.

La investigación hecha por la Dinapyme concluyó que el 43% de las empresas de este tipo no cuentan con ningún producto financiero y las que sí los tienen "poseen los productos más habituales, como las cajas de ahorro, cuentas corrientes, tarjetas de crédito y cheques". Al observar los resultados por sectores de actividad, se identifica que las industrias son las empresas que tienen mayor dificultad para acceder a créditos (21%) mientras que el comercio y los servicios presentan los menores niveles.

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