ANÁLISIS SECTORIAL

Las dos realidades del transporte a raíz de los efectos del COVID-19

Los protagonistas del sector afirman que la pandemia impactó en los niveles de actividad y facturación, aunque en algunos casos de forma positiva. 

Transporte de carga: controles del MTOP no aseguran que circulen cumpliendo límites de peso. Foto: Gerardo Pérez
El transporte de carga internacional es uno de los más afectados por la pandemia, principalmente por la situación de Argentina y Brasil. Foto: Gerardo Pérez

La situación del transporte uruguayo tras la pandemia es disímil. Mientras que las empresas de transporte de carga internacional y de pasajeros afirman que la situación es muy complicada, otros rubros como el transporte de carga local, el servicio de encomiendas y logística salió favorecido. En lo que todos coinciden es en que la recuperación será lenta.

Juan Salgado, presidente de Cutcsa y de la Cámara de Transporte, indicó en diálogo con El País que el pico mayor de caída fue desde el 13 de marzo hasta fines de turismo. En ese período, las ventas de boletos en Montevideo descendieron hasta en un 83% interanual y durante abril y mayo repuntó, aunque de forma leve, al registrarse un 65% de caída en las ventas.

En relación a la oferta de frecuencias de ómnibus, Salgado señaló que en Montevideo “siempre hubo un 40% de oferta mayor a la demanda que había” dado que el principal objetivo y compromiso con el gobierno era “asegurar la conectividad”.

La situación actual del transporte urbano es de relativa normalidad. A partir del 3 de agosto se aumentó la frecuencia y se está en el 64% de la demanda con un 87% de la oferta de la flota que funcionaba antes del 13 de marzo. “Estamos teniendo un desfasaje entre oferta y demanda de un 23%, de todas formas, es el menor desfasaje de estos cinco meses”, dijo Salgado.

Sector activo:  “Tal vez trabajamos a un ritmo menor al inicio de la pandemia pero nunca paramos y por eso creo que salvamos con buena nota”, dijo Matías Fernández, director del Grupo Fernández.

La realidad del transporte de pasajeros interdepartamental es más compleja aún, dado que los viajes tienen una duración más larga lo que lo hace más riesgoso en términos sanitarios.

Según indicó Walter Sosa, secretario general de la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero (Anetra), “la caída durante marzo y abril fue estrepitosa”, dado que la oferta de asientos disponibles rondó entre el 18% y el 22%.

“Se restringió la oferta al mínimo porque nos comprometimos con el gobierno a mantener la conectividad del país”, dijo Sosa.

A partir de abril la actividad interdepartamental se fue incrementando pero según Sosa “ni siquiera al día de hoy estamos en un 50% de la cantidad de servicios que hacíamos en la misma fecha del año pasado”.

Por su parte, Alejandro Mendez, sub gerente general de Grupo Agencia Central DAC, explicó a El País que el transporte de pasajeros “se vio muy afectado” por lo que hubo una disminución de frecuencias que hasta hoy continúa y manifestó que el negocio hoy no es sustentable.

Sin embargo, señaló que el área de encomiendas, logística y envíos “ha tenido un crecimiento muy importante durante la pandemia”, explicó Mendez y agregó que desde la empresa confían en que el cambio de hábito de consumo de los uruguayos que comenzaron a comprar más por internet, se mantenga.

Ómnibus de Cutcsa. Foto: Archivo de El País.
La implementación de los protocolos sanitarios implica un desafío para el negocio del transporte de pasajeros. 

“Cuando empezó la pandemia pensábamos en un escenario bastante negativo en las dos unidades de negocio pero la actividad logística y la distribución nos sorprendió muchísimo”, indicó Mendez.

En una línea similar, la vicepresidenta de Mirtrans, Virginia Staricco, explicó a El País que de todas las unidades de negocio de la empresa, la más afectada fue la del transporte internacional, principalmente por la situación sanitaria y económica compleja de Argentina y Brasil.

Estrategia

Juan Salgado, presidente de Cutcsa. Foto: Leonardo Mainé.
JUAN SALGADO“Tenemos que hacer ajustes para privilegiar el trabajo y que no termine pasando que la tarifa se haga cargo de la crisis, porque es imposible y además porque es un elemento negativo para la venta. La estabilidad en el precio es fundamental para recuperar mercado". 

"Momento difícil"

Mauro Borzacconi
MAURO BORZACCONI"El transporte internacional no depende solo de Uruguay, sino de nuestros mercados que son Argentina y Brasil principalmente. Y si están cerrados es todo muy complicado. Han sido momentos muy difíciles que deberían tender a normalizarse”.

"Privilegiado"

Virginia Staricco, Vice presidenta de Mirtrans
VIRGINIA STARICCO“Fuimos un sector privilegiado porque por lo menos no llegamos a tocar fondo. Lo que bajó de un lado pudo subir del otro. Lo más importante fue que logramos mantener los trabajos. Además la pandemia aceleró la tendencia del e-commerce y eso fue muy positivo”.

“Lo que agrava eso es la diferencia cambiaria con los países vecinos, es más competitivo trabajar con empresas argentinas que bajaron muchísimo los valores de los fletes que con las uruguayas. Eso impactó fuerte en el sector”, manifestó Staricco quien además señaló que el movimiento del transporte cayó un 50% y “recién ahora” se ve un repunte en ese rubro.

Por el otro lado, Staricco explicó que la actividad en el transporte nacional “fue impresionante” y señaló que al inicio de la pandemia no daban abasto, principalmente por una mayor demanda de alimentos y bebidas. Sin embargo, la unidad de negocio “estrella” de Mirtrans fue el correo.

desafío

El equilibrio entre el protocolo sanitario y el negocio

La pandemia ocasionó que el sector transportista, así como otros de la economía uruguaya, tuviera que elaborar un protocolo sanitario para poder asegurar la continuidad de las operaciones. Este rubro además tenía la complejidad de que los choferes debían atravesar todo el país e inclusive cruzar fronteras a países como Argentina y Brasil. Según indicó Borzacconi, la coordinación en los pasos de frontera “no ha sido la mejor”, lo que ocasiona “grandes demoras” en el trabajo así como incomidad por parte de los choferes que deben hisoparse con frecuencia. “Tenemos que ser lo más eficientes posibles (durante los controles sanitarios) y evitar que se armen filas porque sino va a ser peor el remedio que la enfermedad”, indicó.

“Triplicamos las ventas al principio del COVID-19, antes estábamos con números negativos porque hace nada más que tres años que compramos el correo y veníamos en la curva de crecimiento pero no habíamos llegado a empatar. Hoy pasamos a tener rentabilidad, el golpe que nos dio la pandemia nos estabilizó el negocio y mejoramos muchísimo”, dijo Staricco.

Desde la Cámara de Autotransporte Terrestre Internacional del Uruguay (CATIDU), su presidente Mauro Borzacconi explicó que “la situación es mala” debido principalmente a la realidad de Argentina y Brasil. 

región

Preocupan los países vecinos

Tanto por lo sanitario como por lo económico, las situaciones de Argentina y Brasil preocupan a los empresarios locales. “Uruguay ha sido muy prolijo con el manejo de la crisis pero nos preocupan los países vecinos que son los mercados que nos pueden dar oxígeno, si esos países no se abren la vamos a pasar mal”, dijo Mauro Borzacconi. Por su parte, José García señaló que “es difícil la competencia de estos países en la importación de mercadería, por la diferencia en los costos. Estamos fuera del rango de competitividad, hay mucha mercadería que viene con camiones de otras nacionalidades”, indicó. Para Virginia Staricco, tanto Argentina como Brasil influyen en los negocios por lo que confía que la región “se vaya estabilizando”.

“Estamos trabajando entre el costo y la pérdida, los tiempos complican, los valores también. Es cierto que no hemos parado la actividad pero sí ha bajado mucho”, indicó Borzacconi. 

Para José García, presidente de Transportistas Asociados del Interior, “el sector salvó con buena nota” porque la actividad nunca paró, aunque sí destacó que hubo un enlentecimiento y aumento de costos operativos debido al cumplimiento de los protocolos sanitarios.

“En niveles de actividad no se ve un panorama muy alentador, intentaremos sobrellevarla como en toda crisis”, concluyó.

Terminal de Tres Cruces, este viernes de tarde, mientras se desarrolla el paro de 24 horas. Foto: Marcelo Bonjour
El transporte interdepartamental enfrenta dificultades en la rentabilidad del negocio. Foto: Marcelo Bonjour

LAS PROYECCIONES ECONÓMICAS. Los empresarios consultados por El País coincidieron en que el panorama para lo que resta del año no es alentador, consideran que la recuperación será lenta y que habrá que realizar ajustes en las estrategias comerciales para poder salir de la crisis.

Desde Cutcsa, Salgado indicó que “las proyecciones económicas no son positivas” y señaló que estiman que durante el año 2020 la caída anual de los boletos será de entre un 38% a 40%. La única vez que se registró ese descenso fue en nueve años, desde el 1995 al 2004. “O sea que en un año vamos a tener una caída igual a la comparada en nueve años y en ese lapso estuvo incluida la crisis del 2002”, señaló Salgado.

“Las economías se están estabilizando pero creo que en lo que tiene que ver con el consumo va a haber una baja proyectada todavía de acá a fin de año No va a ser un año muy bueno pero quizás en el 2021 podamos empezar a reactivar un poco más la economía”, indicó Virginia Staricco desde Mirtrans.

Desde Anetra, Walter Sosa señaló que “ya hay empresas de transporte del interior que quebraron por la pandemia y que no se van a poder levantar”.

A su entender, la merma en la actividad sumado a los costos fijos que se mantienen hace que “cueste muchísimo” seguir operativos. “Nuestras expectativas de mejoramiento son muy escasas y por eso tenemos serias dificultades en el mantenimiento de la fuente laboral”.

ayuda estatal

Las medidas del gobierno

En el caso del transporte de pasajeros, los empresarios destacaron la ayuda del gobierno. Walter Sosa de Anetra explicó que han recibido ayuda del Estado pero señaló que en algunos casos no es suficiente. En relación al transporte de carga internacional, Mauro Borzacconi manifestó que plantearon diferentes solicitudes al Ministerio de Economía (MEF) pero que no tuvieron respuesta.

“Les dejamos ideas que podían llegar a mejorar la competitividad, no para ganar plata sino para dejar de perder, para emparejar un poco la situación. Se nos ve como el último eslabón de la cadena pero si el transporte hubiera tenido que parar no habría habido abastecimiento de nada”, concluyó.

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