CLAUSURA DE LA EXPO PRADO 2020

ARU dijo que el mayor problema a atacar es la pobreza y reclamó "equilibrio impositivo"

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay Gabriel Capurro afirmó que es importante lograr el crecimiento de la economía para fomentar la inversión y revertir la pobreza.

Gabriel Capurro, presidente de ARU en el cierre de la Expo Prado 2020. Foto: Leornardo Mainé
Gabriel Capurro, presidente de ARU en el cierre de la Expo Prado 2020. Foto: Leornardo Mainé

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay Gabriel Capurro dijo en la ceremonia de clausura de la Expo Prado 2020 que hoy "el problema más importante y el primero a solucionar es la pobreza", y dijo que para eso se requiere que la economía crezca y en ese sentido reclamó tener "equilibrio" en la política impositiva a la hora de buscar soluciones para no afectar la rentabilidad y la capacidad de inversión. El discurso fue hecho ante la presencia del presidente Luis Lacalle Pou, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca Carlos María Uriarte, la ministra de Economía y Finanzas Azucena Arbeleche.

Capurro puso énfasis en su discurso a aspectos como la distribución de la riqueza, de la pobreza y de la desigualdad de ingresos y se refirió a la necesidad de las empresas de generar rentabilidad para poder invertir para poder revertir estos problemas.

Ceremonia de clausura de la Expo Prado 2020. Foto: Leonardo Mainé
Ceremonia de clausura de la Expo Prado 2020. Foto: Leonardo Mainé

"Este es un año muy especial, diferente y difícil para el país y para el mundo, el Covid-19 esta provocando una emergencia sanitaria global y graves consecuencias sobre la salud de las personas y las economías en todos los países. Tenemos un legitimo orgullo de cómo el país ha enfrentado la pandemia. Tanto el gobierno como todos los uruguayos han actuado con eficacia y responsabilidad lo cual nos ha permitido estar en una situación relativamente buena", dijo Capurro, quien reconoció al presidente Lacalle por el "liderazgo" en la pandemia junto al equipo de gobierno. Capurro recordó además el apoyo que dio para que 98 uruguayos permanecieran en la rural del Prado. 

"Una pandemia tan aguda, imprevista y global, como la que estamos viviendo, genera recesión en la economía, desnuda y agrava la pobreza y la desigualdad, y provoca diversos efectos negativos en la sociedad conduciendo a una peor distribución de la riqueza", dijo Capurro. Y planteó que estos temas sensibles plantean "muchas soluciones" con "un fuerte contenido ideológico que lejos de conducir al desarrollo de los países y al bienestar de la gente terminan conduciendo a una pobreza compartida".

Capurro dijo que la "desigualdad , pobreza, distribución de la riqueza, no son temas nuevos para la ARU, fueron parte de las causas que influyeron en la creación de la propia institución".

"Es claro que en las circunstancias actuales de emergencia sanitaria, provocada por la pandemia, los recursos son siempre insuficientes para atender todas las situaciones y necesidades que se presentan, y adquieren mayor importancia las estrategias que se sigan para superar los problemas y dificultades. Es relevante a la hora de fijar políticas publicas la consideración de la desigualdad y la pobreza ya que ambas están relacionadas entre si", dijo.

Sin embargo, planteó que han visto que se resaltan aspectos de desigualdad por lo que afirmó que habría que hacerse la pregunta de "¿qué es mas importante, el aumento de la desigualdad de ingresos o el aumento de la pobreza?".

Ceremonia de cierre de la Expo Prado 2020. Foto: Leonardo Mainé
Ceremonia de cierre de la Expo Prado 2020. Foto: Leonardo Mainé

Capurro sostuvo que para ARU "el problema mas importante y el primero a solucionar es la pobreza". "Aunque todos podemos estar de acuerdo en que la desigualdad extrema no es deseable, la realidad es que la desigualdad de ingresos va a existir siempre por la propia naturaleza humana y es justo que así sea", dijo y añadió: "Las personas somos todas distintas, tenemos objetivos de vida diferentes, actitudes y aptitudes diferentes y actuamos y trabajamos en consecuencia. Las diferencias existen y van a existir siempre entre las personas y por lo tanto en los ingresos que no pueden ni deben ser iguales", insistió.

Según Capurro "desde el punto de vista político la desigualdad de ingresos es más fácil de atacar que la pobreza, mas rápida de lograr resultados y también es mas popular". Pero según el presidente de la ARU "el problema es que si no se actúa con equilibrio en las políticas impositivas que se implementan, se puede caer fácilmente en el populismo, desestimulando al que arriesga, al que invierte, al que mas se esfuerza y genera riqueza y perpetuando la pobreza y su dependencia del estado cuando las prestaciones sociales se dan en dinero efectivo y sin contrapartida".

"Nuestro país tiene una carga impositiva que llega al 35% del PIB, de las mas altas de América Latina, sin considerar los impuestos encubiertos en las tarifas publicas", remarcó. "Si excluimos el sector de telecomunicaciones hace 5 años que la economía esta estancada, la inversión ha caído, también el empleo, muchos sectores de la economía están en recesión y muchas empresas corren el riesgo de quebrar", ahondó luego de conocerse el dato de la caída de la economía.

"Si se aumentaran impuestos seguramente incidiría negativamente en todos estos indicadores, por lo que buscar atenuar la desigualdad y pobreza por este camino podría tener el efecto inverso. Apoyamos en ese sentido la política del gobierno de no crear ni aumentar impuestos y poner el énfasis en la austeridad y en la baja del gasto", dijo Capurro quien resaltó que es la primera vez que ve "un ajuste fiscal sin creación de nuevos impuestos ni aumentos de los existentes, haciendo el ajuste en el estado y no trasladando el mismo a los sectores privados de la economía como ha sido tradicional en el pasado".

"Cuando el ajuste se traslada al sector privado los que mas sufren son los pequeños y medianos empresarios, que son la mayoría en nuestro país, que son los que generan mas empleo y que tienen todo su capital en riesgo y obtienen muchas veces un ingreso menor que el de un trabajador de nivel medio", prosiguió Capurro.

Ceremonia de cierre de la Expo Prado 2020. Foto: Leonardo Mainé
Ceremonia de cierre de la Expo Prado 2020. Foto: Leonardo Mainé

Y dijo volvió a mencionar la pobreza y planteó que si bien se llegó a una carga impositiva mayor al 35% del PIB, no se ha sido "muy eficientes en sacar a la gente de la pobreza en forma estructural, mas bien lo hemos hecho en forma coyuntural acompañando los ciclos económicos".

"Cuando la economía creció se mejoraron los indicadores de pobreza, pero cuando el crecimiento se enlenteció la pobreza comenzó a incrementarse nuevamente. En 2017 la tasa de pobreza era 7,9 %, en 2018 8,1%, en 2019 8,8%. Esto quiere decir que cada 1.000 personas 88 son pobres en nuestro país", detalló. Y en ese sentido planteó: "Un requisito fundamental para la reducción de la pobreza en forma estructural es una economía que atraiga inversiones, genere empleo genuino y productivo y produzca un crecimiento que mejore los ingresos y contribuya al bienestar general de la población".

Capurro mencionó a China y dijo que "es un país desigual, seguramente mas de los deseable, pero es indudable que ha sido tremendamente exitoso en sacar muchísima gente de la pobreza y esta construyendo rápidamente una solida clase media. Es sin duda un país mejor que hace 40 años".

Pero más allá de las políticas públicas, Capurro dijo que "es muy importante lo que podamos hacer las empresas en el sector rural para mejorar los indicadores de pobreza, desigualdad y lograr una mas justa distribución de la riqueza". "Nosotros consideramos que las empresas rurales son algo mas que unidades de generación de ingresos y riqueza, debe existir un compromiso con el desarrollo de todos los que trabajan en las mismas y también una responsabilidad social con el desarrollo y cuidado del entorno y la conservación de los recursos naturales del país".

"El sector rural tiene varios mecanismos casi naturales de distribución de sus ingresos entre diferentes actores sociales, proveedores de servicios, vendedores de insumos y trabajadores donde se distribuyen entre el 50% y el 80% de sus ingresos en promedio, hay ejercicios donde estos porcentajes llegan al 100%", dijo, pero agregó: "Los ingresos de las empresas rurales son muy variables y por ello es muy difícil incorporar a los salarios de los trabajadores en forma permanente el resultado de años buenos porque luego son imposibles de mantener en años malos".

Capurro planteó que los productores uruguayos están más expuestos que los productores de otros países "ya que prácticamente entre el 70 y el 90% de nuestra producción se exporta mientras en el resto del mundo la producción de alimentos se consume mayoritariamente
en el mercado interno y los mercados domésticos son mucho mas estables que el mercado internacional, que además tiene aranceles, cuotas de ingreso". A esto dijo que se suman las políticas impositivas que "cambian permanentemente" y el valor del dólar. 

"El manejo del dólar y las políticas impositivas a lo largo de la historia de nuestro país han tenido el efecto lisa y llanamente de transferir la riqueza generada por el sector rural a otros sectores de la economia en detrimento de la población rural, determinando una injusta distribución de la riqueza", criticó Capurro. "Esta transferencia de riqueza del sector rural a otros sectores ha limitado en gran medida el desarrollo del país y también las posibilidades de lograr una justa distribución de riqueza dentro del propio sector rural, ya que con escasa o nula rentabilidad es imposible distribuir ingresos".

"Es imprescindible que las empresas rurales tengan márgenes de rentabilidad razonables para implementar mecanismos de distribución de la riqueza que sean justos con los trabajadores del campo", afirmó el presidente de la ARU. "Sin rentabilidad no hay inversión, sin inversión no hay empleo, no hay proveedores de insumos ni de servicios, no hay mayor producción, no hay generación de valor en las cadenas agro industriales", remarcó.

Partiendo de esa base instó a los productores rurales a que puedan seguir profundizando esa solidaridad. "Sabemos que estamos en un año difícil para muchos productores por las consecuencias de la sequía reciente en gran parte del país y por la incertidumbre que genera la pandemia sobre los precios de nuestros productos. Al mismo tiempo somos conscientes de las dificultades de otros sectores por los efectos de la pandemia sobre el trabajo y la situación critica de muchas familias de compatriotas, por lo que exhortamos a los productores que estén en condiciones a continuar con las acciones solidarias que se están llevando a cabo en todo el país, y a contratar trabajadores, ya sea para mantenimiento de los establecimientos, alambrados, desarrollo de los predios".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados