Hizo un acuerdo con Grupo Sidercol apuntando con alta calidad a Brasil

Bamidal retomará la faena de ovinos en un frigorífico de Salto

Comienza una nueva etapa para la firma Bamidal S.A.. Es que llegó a un acuerdo con los empresarios brasileños que trabajan la planta del ex frigorífico Bordenave (grupo Sidercol) en Salto, donde comenzará la operativa a façón, apuntando a productos de carne ovina de alta calidad.

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Operadores sostienen que precios actuales son inviables. Foto: Ariel Colmegna

El operador Gustavo Basso, principal de Bamidal S.A., dijo a El País que el acuerdo entrará en funcionamiento una vez que estén aprobadas las etiquetas que requieren los países importadores, para poder quedar en condiciones de comenzar a producir para esos destinos. La operativa insumiría un par de semanas, por lo que "la primer semana de mayo ya podría estar operativo", dijo.

Según Basso, en principio se comenzaría con una faena de entre 2.500 y 3.000 ovinos semanales, básicamente corderos de entre 35 y 38 kilos, destinados a la exportación (el tradicional cordero pesado), pero también se incluirán categorías adultas para cumplir con los requerimientos de algunos clientes. Bamidal arrendó desde 2010 y hasta marzo de 2015 los servicios del frigorífico Caltes (en Paso de los Toros), pero algunas diferencias con la empresa la llevaron a parar la faena y buscar otras alternativas.

"El grupo Sidercol es brasileño, maneja productos de altísima calidad y nos hemos sentido identificados para poder llevar adelante la producción de corderos de exportación, producto que tuvo muy buena receptividad en los mercados más exigentes", aseguró Basso a El País.

El empresario reconoció que "hay posibilidades de ir aumentando el nivel de operativa, pero esa opción se irá estudiando, principalmente, por tratarse de un momento de incertidumbre importante en el mercado mundial, con un grado de faena muy bajo".

Mercado.

Hasta el momento, Brasil que es el principal mercado —motor de los precios y del volumen de ovinos— está complicado por la devaluación de su moneda y "en estos momentos hay stocks altísimos que se están tratando de digerir y por supuesto, los importadores tienen enormes dificultades por el encarecimiento de la carne ovina frente a otras alternativas, como bien puede ser la carne porcina y aviar, que ellos producen a muy bajo costo", dijo Basso. Explicó que "al tratarse de un producto importado, es muy difícil, con el costo en dólares que tiene Uruguay, poder trasladarlo al consumidor. Eso es lo que explican los importadores y lo que generó una especie de trancazo en la exportación de carne con ese destino, que ha llevado a que la faena sea prácticamente insignificante a esta altura del año".

Brasil es un destino importante para Uruguay porque además de estar muy cerca, admite el ingreso de cortes con hueso. Al complicarse la operativa en el mercado brasileño, los exportadores tienen que adecuarse a los nuevos valores que hoy ofrece el mundo y en otros mercados, como bien puede ser China —otro destino que admite cortes con hueso y lleva también carcasas de animales adultos— se hace muy difícil poder competir con exportadores como Australia y Nueva Zelanda, países que tienen el liderazgo en la colocación de carne ovina y son los que marcan los precios.

Mientras tanto, en el mercado interno, la oferta de ovinos es muy pequeña, la faena es mínima y la referencia de valores que está manejando alguna planta está en el eje de US$ 3,40 por kilo de carne, cuando llegó a estar cercano a US$ 4.

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