EL SECTOR SIGUE ENDEUDADO

Comienza la reglamentación del Fondo de Garantía para lechería

Futuro de empresas Coleme y Lactalis es incierto y preocupan las cuencas.

Siguen preocupando capitales extranjeros que llegan a captar leche y luego se retiran. Foto: Reuters
Siguen preocupando capitales extranjeros que llegan a captar leche y luego se retiran. Foto: Reuters

Hoy lunes, comienza a trabajar a nivel del Instituto Nacional de la Leche (Inale) la comisión que reglamentará el Fondo de Garantía, instrumento que intentará mantener de pie a la lechería uruguaya ante su creciente endeudamiento.

La semana pasada se hizo una primera reunión, donde participó el presidente del Inale, Ricardo De Izaguirre y autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca , así como de Economía y Finanzas, "Vamos a presentar a los consejeros del Inale algunas dudas que tenemos con el funcionamiento, para tener su aval y para determinar por qué línea de decisión transitar", explicó De Izaguirre a El País.

Determinar quiénes serán los destinatarios —la ley puso un tope de 480.000 litros/año que las gremiales de tamberos critican—, algunos aspectos de la operativa y los plazos, son aspectos claves que tendrán que definirse en la reglamentación (decreto reglamentario) de la ley aprobada por el Parlamento.

El Fondo de Garantía es por US$ 27 millones, a los que se sumarán US$ 6 millones en fondos frescos para los productores más chicos, pero también se logró que esta herramienta abarque las deudas que mantienen los tamberos con bancos y proveedores de insumos.

El plazo primario que establece la ley para que este fideicomiso, surgido con parte del aumento de la leche al público, es de dos meses. En ese lapso se deberá tener lista la reglamentación.

Empresas.

Mientras tanto, según confirmó el presidente del Inale, se apunta a clarificar el futuro de la empresa Coleme, que está endeudada y debe cuatro meses de remisión a sus tamberos, así como el futuro en Uruguay del grupo francés Lactalís, que apunta a importar productos desde Brasil. Cerró la fábrica de Salto y elimino trabajadores en Cardona, argumentando que el mercado mundial de quesos se complicó y no tiene interés en producir en Uruguay, por lo que bajó abruptamente el precio de la leche.

"Se nos planteó que importarían productos de Brasil, que estarían monitoreando la continuidad del negocio en Uruguay", afirmó De Izaguirre; Ahora se espera una reunión con el gerente general del grupo francés para ver su futuro.

Tras la baja abrupta del precio que hizo Lactalís en la cuenca de Salto, donde varios tambos analizan bajar la cortina, algunas empresas lecheras lograron remitir su producción a Pili (Paysandú).

Mientras tanto, la cuenca de la cooperativa Coleme (en Melo) sigue representando un dolor de cabeza para las autoridades y para los tamberos.

"Siguen los problemas. Dicen que van a tener definiciones antes de fin de mes, pero está complicada la situación, porque hay deudas de la leche de octubre, noviembre, diciembre y enero", adelantó De Izaguirre. Son 28 los productores afectados y la empresa está captando unos 15.000 litros día.

"Esperemos que Coleme pueda continuar produciendo más allá de las deudas. De un acuerdo entre directivos, productores y trabajadores, dependen las soluciones", advirtió el presidente del Inale.

La otra gran preocupación de tamberos y gobierno son los "capitales extranjeros que ingresan solo a captar leche. Nunca no nos dieron resultado", afirmó De Izaguirre, recordando los daños que generó el retiro de la empresa Schreiber Foods y Parmalat, que estaba en manos de peruana Gloria.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º