JUBILACIONES

Las AFAP se meten en el debate previsional y plantean al gobierno reforma en el régimen mixto

Sebastián Peaguda de SURA dijo que hay “interés” en que se procese la reforma del sistema y planteó una serie de propuestas para cambiar la regulación del tramo que administran las AFAP.

Jubilados en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto
Jubilados en Uruguay. Foto: Fernando Ponzetto

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Que en este período de gobierno se procesará una reforma del sistema de seguridad social es algo laudado a nivel político, pero aún se sabe poco del proceso y las condiciones que tendrá el debate. En ese marco, las AFAP hicieron saber que tienen “interés” en que se concrete esa reforma para la que tienen ideas que aportar. Además, quisieran que se estudien cambios al marco normativo del régimen de capitalización individual (la parte del sistema mixto que administran, la otra refiere al Banco de Previsión Social (BPS) y las cajas paraestatales).

En la ley de urgencia que el gobierno envió al Parlamento, se establece la creación de una “comisión de expertos” de 15 miembros -“con notoria idoneidad en temas previsionales, demográficos, económicos, legales u otros”- en la órbita del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que tendrá entre sus cometidos “analizar fortalezas y debilidades de los diversos regímenes previsionales”.

Desde que se constituya, este ámbito tendrá 90 días para presentar “un informe de diagnóstico preliminar”, y otros 90 días para elaborar “un informe con recomendaciones” al Poder Ejecutivo.

El gerente general de AFAP SURA, Sebastián Peaguda, comentó ayer que entiende que los técnicos de la comisión deben ser independientes y no representar a actores del sector, pero que este será un buen ámbito para discutir distintos desafíos que debe enfrentar el sistema previsional. “Hay que tener en cuenta que hay un problema de financiamiento en la seguridad social”, afirmó.

“Cuando uno ve los pesos relativos de los cotizantes (en BPS y las cajas paraestatales) y los problemas financieros, se da cuenta que va a haber necesidad de hacer reformas. Aparte cuando uno suma todo, observa el peso fuerte que tiene el financiamiento de la seguridad social”, señaló. Agregó que el gasto en jubilaciones creció 30% en los últimos 10 años.

El ejecutivo de SURA sostuvo que hay “tres puntos” claves a pensar hacia una reforma previsional: “tener un sistema sustentable y que a largo plazo pueda mantenerse vigente; otro parámetro es la suficiencia, y hoy vemos que los mayores de 65 años son los que tienen menor pobreza relativa aunque las prestaciones que se pagan no son suficientes, por lo que hay una buena suficiencia en general del sistema; y la cobertura que también parece ser buena porque un 95% de la población mayor de 65 años accede a alguna prestación”.

De estos aspectos, expresó que “la sustentabilidad parece ser el punto que está en jaque en nuestro sistema”. El presidente del BPS, Hugo Odizzio, mostró una visión similar días atrás.

Régimen individual.

“Para dar rentabilidad a los jóvenes se necesita diversificar más los portafolios”, lo que hoy no puede hacerse por aspectos regulatorios -Peaguda puso de ejemplo que son muy distintas las opciones de inversión de una persona de 25 años que de una de 50, pero están en el mismo subfondo- y también porque “hay un tamaño tan grande” de la principal administradora de fondos, la estatal República AFAP, que “hace que los demás debamos adaptarnos a sus condiciones”.

“Debería darse un nuevo ámbito de competencia que no haga que la concentración de mercado sea la actual”, añadió. Al cierre de 2019, del casi millón y medio de afiliados del régimen, un 39,4% correspondía a República, un 22,7% a SURA, un 21,5% a Unión Capital y un 16,2% a Integración.

La seguridad social cada vez pesa más en las finanzas del Estado. Foto: Fernando Ponzetto
Banco de Previsión Social. Foto: Fernando Ponzetto

“El sistema tendría que poner el foco en dar la mayor rentabilidad neta (retornos menos comisión) al afiliado, y no en la menor comisión”, remarcó Peaguda. La AFAP con menor comisión es República y según la normativa es a quien se asignan las afiliaciones de oficio -de trabajadores que deben estar en una AFAP por su nivel salarial y no eligieron-.

Por esto último, sostuvo que “la regulación alimenta” la “posición consolidada como líder del mercado” de la AFAP estatal. Así se producen “condiciones nocivas para la competencia porque un actor tan grande te limita”.

A su vez, planteó la creación de un tercer fondo destinado a los afiliados más jóvenes, buscando que puedan invertir en activos de más riesgo y por ende más retornos. También que se establezca un cálculo jubilatorio oficial que permita al trabajador estimar de forma anticipada qué pasividad obtendrá.

Otra de las propuestas apunta al tramo posretiro. Hoy con todo el dinero que el trabajador ahorró y rentabilizó a través de la AFAP, el Banco de Seguros le paga una renta vitalicia, y es la única opción (no hay otro instrumento ni otra empresa que lo ofrezca).

“Hay problemas” para “generar competencia” en este mercado, “entonces sería bueno que en una reforma previsional se piense qué oferta de productos debería haber para entregar lo mejor a los clientes”, señaló Peaguda. Dijo que la renta vitalicia “tiene lugar, pero es una opción posible entre tantas otras para la desacumulación”.

“El gobierno y otros actores tienen claro que hay cosas que se deben cambiar, sería bueno que la comisión (de expertos) incorpore” estas propuestas, subrayó Peaguda, aunque entiende si son encaradas posteriormente a los plazos fijados. Aclaró que sus dichos son atribuibles a SURA, aunque temporalmente ocupa la presidencia de la Asociación Nacional de AFAP (Anafap) -que nuclea además a las otras dos AFAP privadas-.

La gerente general de Unión Capital, María Dolores Benavente, dijo ayer a El País que presentaron al gobierno un documento con seis puntos que Anafap quiere modificar de la regulación, incluyendo los mencionados por Peaguda.

Odizzio: “No estamos en una situación óptima”

El presidente del BPS, Hugo Odizzio, dijo que “el sistema de reparto que administra el BPS no está en una situación óptima, ni lejos”. Al respecto, en entrevista con el semanario Voces señaló: “¿Estamos diciendo que algo va a cambiar dramáticamente de un día para el otro? No. Estamos en el escenario en que estábamos en el año 1996: hay una proyección de que, si no hacemos algo serio y correcto, que mantenga la tradición de amparo y la solidaridad intergeneracional de nuestro país, y que descubra nuevas formas creativas, para ir construyendo un modelo donde el financiamiento a futuro sea sustentable y las coberturas sean adecuadas”.

Coincidió con Peaguda que “la inclusión, o sea la cobertura, los niveles de las prestaciones y la sustentabilidad son las tres variables” que deben analizarse de cara a la reforma. Analizó que “el nivel de cobertura en Uruguay es muy bueno”, que “la suficiencia es donde se da la gran discusión porque hay una expectativa razonable de la persona de no ver reducido su ingreso”, al tiempo que “la sustentabilidad ha sido siempre la premisa principal y va a seguir siéndolo”. La clave pasa por “hacer un balance adecuado entre cobertura, suficiencia y sustentabilidad”.

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