ECONOMÍA DIGITAL

Airbnb comenzó a pagar impuestos en Uruguay y ya lo hacen todas las plataformas “relevantes”

El director y subdirector de Rentas, Joaquín Serra y Álvaro Romano, informaron a El País que “interesa” la información de los propietarios de inmuebles que se arriendan para fiscalizar impuestos a particulares.

Airbnb. Foto: AFP
La ministra de Turismo dijo que hubo “largos meses de conversaciones”, que fueron “dificultosas” pero se logró regularizarla. Foto: AFP

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La plataforma digital de alojamientos más importante, Airbnb, comenzó a pagar impuestos en Uruguay -tiene la obligación desde el año pasado- y regularizó su actividad. Según informaron a El País desde la Dirección General Impositiva (DGI), ahora están registradas y tributando “todas las empresas relevantes en el mercado” de plataformas digitales.

A partir del primer día de 2018 las aplicaciones digitales que operan en Uruguay -tal como Netflix, Uber, Spotify y varias más- están generando obligaciones tributarias para pagar Impuesto a la Renta e IVA, derivadas de un artículo de la Rendición de Cuentas 2016 (aprobada al año siguiente).

En la reglamentación de esta disposición, emitida a fines del año pasado, se estableció una fórmula de cobro que tributaristas locales habían definido como “novedosa” y “de vanguardia”. Algunas innovaciones son que las plataformas realizan pagos cuatrimestrales, pueden hacerlo en dólares y no se les exige designar un representante legal en Uruguay.

En junio El País dio cuenta que la DGI había recaudado ya $ 616,8 millones -lo que equivale a US$ 18,4 millones- por IVA e Impuesto a la Renta.

Ese monto contempla tres categorías distintas de aplicaciones: las que se dedican al alojamiento que abonaron $ 50,8 millones -US$ 1,5 millones-; las de contenidos audiovisuales que pagaron $ 417,2 millones -unos US$ 12,4 millones-; y las de transporte que tributaron por $ 148,8 millones -US$ 4,4 millones.

Sin embargo, en esa ocasión se había informado que en el sector de alojamientos, así como en cadetería y alquiler de monopatines, había empresas no registradas y que serían fiscalizadas próximamente.

Una de ellas era Airbnb y los responsables de la firma más importante dentro del mercado de alojamientos por Internet habían mantenido contactos por los temas de la regulación con los ministros de Economía y de Turismo.

El proyecto inicia este jueves iniciará en Londres, Nueva York, Chicago, Washington y Sidney. Foto: Pixabay
Foto: Pixabay

Así se llegó hasta el viernes pasado, cuando la ministra de Turismo, Liliam Kechichian, anunció en un evento con operadores privados que la aplicación de alojamientos comenzaría a pagar impuestos.

“Después de largos meses de conversación con Airbnb, que fueron muy dificultosos, la DGI y el Ministerio de Economía acordaron con ellos una forma de tributar en Uruguay por lo que facturen aquí, no por lo que facturen en el exterior. Incluso van a abonar lo que deben desde el pasado”, explicó la ministra a Canal 10.

En diálogo con El País, el director y subdirector de Rentas, Joaquín Serra y Álvaro Romano, informaron que se aplicó para Airbnb “el mismo marco normativo que rige desde 2018” para todas las plataformas digitales. También que como a cualquier contribuyente, se le aplican “las multas y recargos correspondientes” por el período en que no pagó IRPF e IVA.

“Sin hablar de firmas en particular, puedo confirmar que al día de hoy todas las empresas relevantes en el mercado (de plataformas digitales) están pagando impuestos o en el proceso de confirmación y control por parte de DGI, es decir que regularizarán su situación en estos días”, manifestó Romano.

Según la información que figura en la web de Airbnb, Uruguay se transforma en el primer país de Sudamérica en el que la plataforma abona impuestos locales, ya que previamente solo lo hacía en la localidad brasileña de Porto Seguro.

El País intentó tener la visión de Airbnb sobre la tributación en Uruguay a través de su agencia de comunicación en Buenos Aires, pero al igual que en otras oportunidades se respondió que “la compañía no tiene comentarios al respecto”.

Los controles sobre los alojamientos.

Las autoridades de DGI comentaron que la fiscalización sobre las plataformas resulta sencilla porque “tenemos todo el circuito del dinero” que mueven estos negocios, ya que “los pagos se hacen a través de instituciones financieras y tenemos acceso a los datos”. Así el fisco puede “cotejar” la actividad real con lo que declararon a la hora de tributar.

Pero además, la información disponible en las aplicaciones de alojamiento sobre los titulares de los inmuebles que se arriendan, “interesa” a la DGI para fiscalizar los pagos de particulares por Impuesto al Patrimonio e Impuesto a la Renta.

Kechichian expresó que ni las casas ni sus propietarios estarán registrados porque no hay normativa al respecto, aunque las autoridades de DGI dijeron que “se está trabajando para ver cómo podemos avanzar normativamente” para acceder a esa información.

Desde el fisco recordaron que en años anteriores se hicieron controles “de propiedades de alto valor que vimos que hacían anuncios de arrendamientos en distintos portales”, para verificar que sus dueños tributaran el IRPF por ese alquiler.

¿Cuánto pagan de impuestos?

En las disposiciones emitidas sobre las aplicaciones, se distinguió entre las que hacen actividades como la producción, distribución e intermediación de transmisiones audiovisuales (Netflix o Spotify) de las que hacen tareas de mediación e intermediación por medios informáticos (Airbnb o Uber). Las primeras pasaron a considerarse 100% de fuente uruguaya (antes era 30%) y a abonar impuestos por toda la renta generada, y las segundas (que no pagaban) pasaron a tributar por el 50% de la renta obtenida cuando el oferente o el demandante esté en el exterior. Este último es el caso de la mayoría, que pagan 12% por Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR).

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