PREVISIÓN

El BCU ve una “aceleración en el crecimiento” de la economía uruguaya este año

El Banco Central prevé que la economía uruguaya tenga una “aceleración en su crecimiento” durante este año, luego de un “pobre” desempeño en 2019.

Obras de vialidad en Montevideo para la segunda planta de UPM. Foto: Marcelo Bonjour
Obras para la segunda planta de UPM y otras por PPP dinamizarán la economía. Foto: Marcelo Bonjour

Para el cuarto trimestre de 2019 “los indicadores adelantados de actividad muestran señales mixtas” ya que “los indicadores relacionados con las exportaciones de bienes muestran una evolución positiva, mientras que el Índice de Volumen Físico de la industria manufacturera y los indicadores del mercado laboral exhiben un desempeño menos alentador”, señaló el Banco Central en su Informe de Política Monetaria del último trimestre del año.

En cuanto a la competitividad, el BCU evaluó que el tipo de cambio real de fundamentos en términos desestacionalizados se depreció levemente en el último trimestre, como resultado del deterioro de los términos de intercambio y en menor medida del descenso de la relación gasto privado/Producto Interno Bruto (PIB), parcialmente compensado por la productividad relativa y el aumento del gasto público/PIB”.

Otro indicador de competitividad como es el Índice de Excedente Bruto de Explotación Unitario de la Industria Exportadora, “que está disponible con mayor rezago, presentó una caída de 1.1% en el tercer trimestre frente al segundo en la medición tendencia ciclo, mientras que en la comparación interanual se mantuvo estable (suba de 0.2% en el promedio de julio-septiembre)”.

Los datos del PIB para el último trimestre de 2019 se conocerán el 31 de marzo según el calendario del BCU.

Previamente, en la “Memoria anual 2019 y Plan de actividades 2020” de la Superintendencia de Servicios Financieros, el BCU había señalado que la “performance de la economía uruguaya fue pobre en 2019 previéndose que el crecimiento cierre en 0,5%”.

En el Informe de Política Monetaria no hay referencias al año en su conjunto, aunque sí sobre qué puede esperarse en la economía en 2020.

Según el Central, “la demanda externa relevante para la economía uruguaya mostraría un crecimiento (...) derivado de una recuperación algo más acelerada de la economía brasilera que compensa la leve revisión a la baja del resto de las proyecciones de nuestros socios comerciales”.

“En este marco, la demanda externa relevante para Uruguay crecería 2.1% en 2020. Asimismo, la incertidumbre respecto a la resolución de los conflictos comerciales y geopolíticos tendría una incidencia negativa en el comercio mundial y los precios de los commodities. A esto se suma la introducción de trabas comerciales y cambiarias por parte de Argentina, que afectan las exportaciones de bienes y servicios hacia ese país”, agregó.

Con ese escenario externo como marco, “Uruguay tendría una aceleración en su crecimiento en 2020, al impulso de la expansión de la demanda interna, pautada por los proyectos del ferrocarril central, la planta procesadora de celulosa (UPM 2) e inversiones en el esquema de Participación Público-Privada (PPP). Del lado de la oferta, la actividad sería sostenida por la construcción, transporte y comunicaciones y algunos servicios”, estimó el Central.

“El mantenimiento de una política monetaria moderadamente contractiva consistente con la actual fase del ciclo económico incidirá sobre los canales de transmisión relevantes para la evolución de la inflación, en especial consolidando el acercamiento de las expectativas de inflación al rango-meta en el horizonte de política”, agregó el BCU.

De todas maneras, la autoridad monetaria se refirió a que ese escenario “está sujeto a una serie de riesgos”.

Entre ellos, mencionó que “a nivel global”, el “principal riesgo refiere a la implementación de políticas proteccionistas en las principales economías”.

“Este evento podría determinar una desaceleración más pronunciada de la economía china junto a una recesión en algunas economías avanzadas, lo que impactaría en forma negativa en el comercio mundial, en los precios de los commodities y en las condiciones financieras internacionales”, explicó el BCU.

En tanto, identificó que “a nivel regional, el principal riesgo se vincula a un deterioro adicional de la situación de Argentina, ante la eventualidad que el nuevo gobierno no logre renegociar su deuda con el sector privado ni el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En este marco, se observaría una mayor volatilidad financiera en dicho país”.

Según el Central, “en caso de materializarse alguno de estos eventos, ello tendría efectos adversos sobre el nivel de actividad” en Uruguay, así como en “la senda prevista para la inflación, la evolución del tipo de cambio y las demás variables macroeconómicas relevantes”.

“Estos riesgos son motivo de preocupación y monitoreo permanente por parte de la autoridad monetaria”, concluyó.

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