EVOLUCIÓN ECONÓMICA

Las dos caras de la moneda para la economía uruguaya 

Van 16 años de crecimiento (histórico) vs. estancamiento en tres trimestres.

El sector telecomunicaciones fue uno de los que creció. Foto: Wikipedia
El sector telecomunicaciones fue uno de los que creció. Foto: Wikipedia

Son dos caras de una misma moneda. Si se mira el lado histórico, la economía uruguaya creció 1,6% en 2018 y así completó 16 años consecutivos en alza (el período más largo de expansión). Si se mira el presente, salvo en el primer trimestre de 2018, la economía no creció nada.

Un dato preocupante es que la inversión privada tuvo el quinto año consecutivo de caída. Si la economía no creciera en 2019, retrocedería 0,13% por efecto de arrastre estadístico. De hecho, se prevé una menor expansión en 2019.

Este panorama, las autoridades y el entorno más cercano del presidente Tabaré Vázquez ya lo manejaban desde hace unos días. De hecho algunos dirigentes del Frente Amplio (FA) intercambiaron ideas a través de un grupo de WhatsApp para analizar de qué forma salir a defender la gestión de Vázquez, sabiendo que el dato no era del todo alentador.

“Nuestro espejo tiene que ser (el presidente argentino Mauricio) Macri. Si nos comparamos con los porteños no podemos perder. Ahí está la clave. Acá crecemos. Poco, sí. Pero crecemos. Ellos están en problemas constantes y no saben qué hacer”, le dijo textualmente un jerarca de gobierno a un dirigente del FA ayer en la pre inauguración de la muestra del pintor español Pablo Picasso.

“Está claro. Pero también hay que admitir que la cosa no es para festejar y festejar. Si no pasa a no ser creíble”, le respondió el frenteamplista que es afín al ministro de Economía, Danilo Astori.

La conversación fue presenciada por un periodista de El País al que le indicaron que se conocerán datos alentadores de pobreza. “Ahí si tenemos que festejar, y estar orgullosos. Vos espera a mañana”, le dijo en referencia a hoy.

Para los analistas privados consultados por El País el crecimiento en 2018 fue “pobre”, la economía se desaceleró respecto a 2107 y en los últimos trimestres está “estancada”.

En 2018 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1,6% marcó una desaceleración respecto al 2,5% de 2017, según los datos del informe Cuentas Nacionales del Banco Central. Pero además, en el último trimestre la expansión fue de solo 0,6% frente a igual período de 2017 y en la medición desestacionalizada (ante el trimestre previo) hubo caída de 0,1%.

En esa medición desestacionalizada, también hubo caída en el tercer trimestre frente al segundo lo que en estricto sentido técnico sería una recesión.

“Si nos apegamos a la definición usual de que dos caídas consecutivas del PIB constituyen una recesión, entonces la respuesta sería que la economía ingresó en recesión en el cuatro trimestre de 2018. Sin embargo, a nuestro juicio esa definición debe manejarse con cuidado porque el PIB trimestral en Uruguay es muy volátil y entonces es perfectamente posible que se den dos caídas muy pequeñas del PIB (como las del tercer y cuarto trimestre) que en los hechos son mucho más un estancamiento”, dijo el socio de Deloitte, Pablo Rosselli.

“Algunos sectores se encuentran claramente en un contexto de recesión” como “Comercio, Reparaciones, Restaurantes y Hoteles y también la industria manufacturera”, agregó.

“Nuestras estimaciones desestacionalizadas indican que no hubo dos caídas consecutivas pero si que la economía está estancada ya que no crece desde el segundo trimestre”, complementó el gerente en el área económica de CPA Ferrere, Santiago Rego.

Gráfica economía

“Claramente está estancada mirando el dato del año pasado y lo esperado para este”, dijo Pablo Moya de Oikos.

“Tras la devaluación argentina producida en 2018, sabíamos que la actividad en Uruguay iba a estar muy complicada”, dijo el economista jefe de KPMG, Marcelo Sibille.

¿Qué paso en 2018?

En los últimos trimestres “podemos ver una tendencia más sostenida de baja en la Industria y en el sector Comercio, restaurantes y hoteles”, dijo la gerente senior de Senior manager de Servicios Económicos de PwC, Mercedes Comas.

“Con una mirada más de mediano plazo, Uruguay completó un ciclo de 16 años consecutivos de crecimiento del PIB en 2018, pero con un marcado quiebre de un ciclo exuberante desde mediados de 2014. Si tomamos 2008-2014, tenemos un crecimiento del PIB de 5,1% que se reduce a 3,3% excluyendo la dinámica de las Comunicaciones. Para 2015-2018, el PIB global crece 1,6% y baja 0,3% aislado el efecto Comunicaciones”, afirmó Comas.

Esa expansión “más en torno al 0% en los cuatro últimos años, refleja la ‘sensación’ de muchos negocios en el país, y engloba actividades que crecen y otras que caen”, agregó.

La directora del Instituto de Economía, Gabriela Mordecki analizó que “el primer trimestre fue bueno, pero después de la fuerte devaluación de Argentina y los problemas que se suceden a partir de allí, sumado a que Brasil tampoco tiene rumbo firme, y desde el mundo también llegan malas noticias, Uruguay no logra crecer”.

Rosselli enfatizó que “en el promedio del año, la actividad económica registró un desempeño pobre, con una expansión de solamente 0,9% si se excluye el efecto refinería (estuvo parada buena parte de 2017)”.

“Se observó una desaceleración muy marcada del consumo privado. Además se observó una caída de la inversión en activos fijos y de las exportaciones, que resulta consistente con los problemas de rentabilidad que aquejan a numerosos sectores de la economía y con la falta de competitividad de los sectores expuestos a la competencia internacional”, afirmó.

Un 2019 con crecimiento más bajo
Analistas estiman expansión de 1% o menos
Playas esteñas en calma. Foto: Ricardo Figueredo

Los analistas consultados por El País prevén otro año de bajo crecimiento.

“La cifra de 2018 está en línea con lo previsto, el último dato no trajo mayores novedades, y creemos que el primer trimestre del año no va a cambiar el panorama, con una afectación mayor por el tema turismo” por lo que para el año “teníamos una proyección de 1% de crecimiento, con sesgo a la baja, y estos últimos datos confirman esta expectativa”, señaló Mercedes Comas de PwC. “También estamos siguiendo con particular atención el contexto regional, tanto del lado de Argentina como el de Brasil, ya que tuvo un notorio deterioro desde mediados del año pasado”, agregó.

Para Santiago Rego de CPA, “esta desaceleración pronunciada sobre fines de año deja menos inercia hacia 2019. Si agregamos que los indicadores adelantados sugieren un arranque complejo del año y que la situación en Argentina vuelve a ser foco de riesgo, es posible que la economía crezca por abajo de 1% este año (nuestra estimación anterior era 1,1%). Hay proyectos que pueden amortiguar lo anterior (por ejemplo PPP viales, educativas y ferrocarril central), pero se han venido dilatando en el tiempo”.

Según Marcelo Sibille de KPMG, “el primer trimestre muy probablemente volverá a arrojar una nueva disminución desestacionalizada en comparación con el cuarto, por efecto de la mala temporada turística. De todas formas, no estamos en condiciones de afirmar que habrá una caída en el promedio del año 2019”.

Pablo Rosselli de Deloitte indicó que “antes de este dato ya estábamos proyectando una crecimiento del PIB muy modesto para 2019 (0,7%). Estaremos revisando las proyecciones pero no anticipamos una corrección significativa. Seguimos observando un contexto de relativo estancamiento de la economía uruguaya, que sería en buena medida el resultado de los desequilibrios macroeconómicos que se han acumulado en los últimos años (déficit fiscal, salarios elevados en relación a la productividad, atraso cambiario) aunque también incide el contexto recesivo en Argentina y la fuerte devaluación que ocurrió en el país vecino”.

La inversión cayó por quinto año consecutivo

Para asegurar que la economía siga creciendo a futuro, la inversión es uno de los motores.

La inversión (formación bruta de capital fijo) cayó 2,7% en 2018, lo que respondió principalmente a la reducción de la inversión privada. “El dato más preocupante es la caída de la inversión privada que se produce por quinto año consecutivo llevando a la tasa de inversión al nivel más bajo en los últimos 14 años, dijo Marcelo Sibille de KPMG.

“Esta es la principal explicación de la destrucción de empleo que se ha venido verificando”, agregó.

Para Mercedes Comas de PwC el hecho de que el país tiene las decisiones de inversión se ven “afectadas” debido a “los niveles de competitividad más bajos de los últimos 35 años y precios de varios productos de exportación que no son los que se registraban antes de 2014”. A su vez, “el sector público tampoco puede actuar como dinamizador por el deterioro que han tenido las cuentas públicas”, agregó.

Las inversiones como porcentaje del PIB -que llegaron a superar el 20%- descendieron nuevamente y representan en el período un 15,85%, siendo un 12,05% correspondiente al sector privado.

Un motor se apagó y el otro con poca nafta
Exportaciones y consumo
Exportaciones: descenso leve en el acumulado del año. Foto: EFE

Del lado de la demanda, “si lo comparamos con 2017, la economía perdió uno de los motores de crecimiento de ese año -las exportaciones- y el otro motor -el consumo- creció a un ritmo marcadamente menor”, sintetizó Mercedes Comas de PwC.

Las exportaciones de bienes y servicios cayeron 4,8% en 2018 frente a 2017 (habían crecido 6,9% en 2017 ante 2016) y el consumo privado (empresas y familias) aumentó 1,5% en 2018 cuando en 2017 había subido 4,5%, según los datos publicados por el Banco Central.

“Las exportaciones bajaron tanto por el lado de los bienes ( casi 6% las ventas externas de bienes en volumen) como por el lado de los servicios, afectadas principalmente por el turismo”, explicó Comas. “Por el lado del consumo, afectó la caída que sigue teniendo el empleo, a la que se sumó un crecimiento menor del salario real y la suba del dólar, que incidió en una baja del consumo de bienes no alimenticios”, agregó.

Para 2019, “el consumo tiene importantes limitaciones para crecer, por la baja que continúa teniendo el empleo, la previsión de mantenimiento del salario real (no aumento) que surge de las últimas negociaciones colectivas y el incremento del tipo de cambio que afecta el consumo de bienes durables”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)