RENUNCIA FISCAL

Cerveza, azar, tarjetas y naftas: lo que se deja de recaudar por algunas exoneraciones de impuestos

¿Qué particularidades se dan en esas exoneraciones, deducciones, tasas reducidas? El País repasó los distintos ítems para divulgar esos aspectos.

Crédito fiscal: las compañías cerveceras lo reciben por cada envase retornable vendido. Foto: Archivo El País
Crédito fiscal: las compañías cerveceras lo reciben por cada envase retornable vendido. Foto: Archivo El País

Una tasa de IVA reducida para ciertos bienes, un crédito fiscal sobre parte del pago del alquiler en el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, un crédito fiscal por el uso de envases retornables en la cerveza en el Imesi o exoneraciones de IVA en juegos de azar asentados en billetes, boletos y otros. La mayor parte de los impuestos incluyen exoneraciones, tratamientos diferenciales, tasas reducidas o deducciones.

“El efecto de esta práctica podría verse como similar al de otorgar una ayuda por medio de una partida de gasto público. Por esta característica, a la pérdida de recaudación resultante se la denomina Gasto Tributario (GT)”, señala el informe anexo a la Rendición de Cuentas “Estimación del gasto tributario en Uruguay 2016-2019” elaborado por la Dirección General Impositiva (DGI).

“El GT será la pérdida de recaudación resultante de esa excepción y lo definiremos como la ausencia o pérdida de recaudación potencial, resultante de un tratamiento impositivo diferente o excepcional de aquel previsto en la estructura normal de un impuesto o de un sistema tributario de referencia”, explica el reporte.

En 2019 el informe estimó que fueron US$ 3.555,09 millones, que equivalen a 6,1% del Producto Interno Bruto.

Pero, ¿qué particularidades se dan en esas exoneraciones, deducciones, tasas reducidas? El País repasó los distintos ítems para divulgar esos aspectos.

Mutualistas, azar y enseñanza.

Según la definición, el impuesto normal de IVA sería con la tasa básica (22%), pero hay bienes de consumo que están gravados a la tasa mínima (10%), lo que configura un gasto tributario. Esos bienes son: pan, pescado, carne y menudencias, aceites comestibles, arroz, harina de cereales y subproductos de su molienda, pasta y fideos, sal para uso doméstico, azúcar, yerba, café, té, jabón común, grasas comestibles. Por estos bienes gravados con IVA al 10% en vez de al 22%, el Estado resignó $ 4.103.426.392 (US$ 116,3 millones) en 2019.

Algo similar ocurre con los servicios de salud, que están gravados a la tasa mínima de IVA en vez de a la básica. Eso supuso para DGI dejar de recaudar $ 4.100.041.061 (US$ 116,2 millones) en 2019. A su vez, las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva reciben un crédito fiscal de 10 puntos de IVA por los ingresos correspondientes a las cuotas de afiliaciones individuales y las cuotas de afiliaciones colectivas. Eso le supuso a la DGI dejar de percibir $ 1.509.305.882 (US$ 42,8 millones).

Los juegos de azar “asentados en billetes, boletos y demás documentos relativos a juegos y apuestas con excepción del ‘5 de Oro’ estarán exonerados de IVA” y también “se encuentran exoneradas de IVA las retribuciones percibidas por los agentes y corredores de la Dirección de Loterías y Quinielas”. Por ese concepto, el Estado dejó de recaudar $ 1.222.719.047 (US$ 34,7 millones) en 2019 según la proyección de la DGI.

Juegos de azar. Foto: Fernando Ponzetto
Juegos de azar. Foto: Fernando Ponzetto

Por la exoneración de IVA “genérica que alcanza a todas las instituciones de enseñanza y culturales”, el gasto tributario estimado en 2019 fue de $ 4.885.089.697 (US$ 138,5 millones). A eso se suma que esas instituciones están exoneradas en forma genérica del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) por el que en 2019 la DGI dejó de percibir $ 461.487.498 (US$ 13,1 millones).

Las empresas se benefician cuando hacen donaciones a los organismos de la enseñanza. El 75% de lo que donen lo pueden deducir del IRAE y el 25% restante se puede computar como gasto deducible para el cálculo de dicho impuesto. Eso supuso que la DGI dejó de percibir de esas empresas $ 216.645.866 (US$ 6,1 millones).

IRPF.

El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) tiene varias excepciones a lo que sería el régimen normal. Una de ellas es la que abarca a los trabajadores independientes. Así, quienes obtienen rentas del trabajo fuera de la relación de dependencia, computan como renta a los efectos del tributo el 70% de los ingresos. Es decir, tienen una deducción del 30%. Eso implicó que la DGI dejó de recaudar $ 2.786.333.744 (US$ 79 millones) en 2019.

Los contribuyentes del IRPF por rentas del trabajo tienen la opción de liquidar el impuesto como núcleo familiar, lo que supone un mínimo no imponible más alto que si lo liquidaran individualmente. Por ello, el gasto tributario en 2019 fue de $ 103.959.509 (US$ 2,9 millones).

A su vez, hay exoneraciones por la vivienda. Por un lado, aquellos que pagan un alquiler pueden computar como crédito fiscal el 6% del monto de los arrendamientos pagados durante el año, por lo que la DGI dejó de recaudar $ 550.283.376 (US$ 15,6 millones). Por otro lado, los contribuyentes de IRPF rentas del trabajo pueden deducir la cuota hipotecaria, por lo que en 2019 el Estado no percibió $ 227.831.045 (US$ 6,5 millones).

Cerveza y nafta en la frontera.

En el Impuesto Específico Interno (Imesi), se establece un descuento en el precio de venta de los combustibles (naftas) realizadas en estaciones de servicio ubicadas en algunas localidades fronterizas y que sean pagadas con tarjeta de crédito. Ese descuento (que busca equiparar el precio en Uruguay respecto al de Brasil y Argentina) le implicó al Estado una pérdida de ingresos por $ 919.090.052 (US$ 26 millones).

A su vez, el Estado da a las compañías cerveceras un crédito por el Imesi por cada envase retornable vendido, que implicó dejar de recaudar $ 111.366.272 (US$ 3,2 millones).

Lo que se dejó de recaudar por tarjetas
Los aparatos que permiten pagar con tarjeta no están presentes en muchas oficinas públicas. Foto: Darwin Borrelli

Desde mayo el descuento de IVA para compras con tarjetas de débito o dinero electrónico pasó de 4 puntos a 2 puntos y el descuento de IVA para servicios gastronómicos, arrendamiento de vehículos sin chofer, servicios de intermediación en el arrendamiento de inmuebles, cuando se pagan con tarjetas de crédito pasó de 9 a 5 puntos. La polémica se suscitó en que para la oposición y analistas económicos esto constituye un aumento de impuestos, mientras que el presidente Luis Lacalle Pou señaló que no era una suba de impuestos y que mantenía su promesa de campaña de no elevarlos.

Ahora, ¿cuánto dejó de recaudar el Estado en 2019 por ambos regímenes que suponían pagar 4 puntos menos de IVA y 9 puntos de IVA respectivamente?

Según el informe, por la reducción de 4 puntos de IVA en compras con tarjeta de débito o dinero electrónico la DGI dejó de percibir $ 4.289.784.833 (US$ 121,6 millones) y por la reducción de 9 puntos de IVA en restaurantes resignó recaudación por $ 1.102.279.946 (US$ 31,2 millones).

Por otro lado, el Estado reduce en 22 puntos (el total) la tasa del IVA aplicable a turistas no residentes por operaciones de servicios entre los que se destacan los gastronómicos, arrendamiento de vehículos sin chofer y servicios de intermediación en el arrendamiento de inmuebles, siempre que estas sean pagadas con tarjetas de crédito. Por ese beneficio, el Estado dejó de recaudar en 2019 $ 951.756.750 (US$ 27 millones) y por el crédito de 10,5% en los alquileres temporarios $ 15.971.105 (US$ 0,5 millones).

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados