INFORME

¿Qué elogió y qué le sorprendió a una de las empresas más grandes del mundo sobre Uruguay?

El Bank of America (BofA), el tercer banco más grande del mundo, emitió un informe sobre el proyecto de ley de Presupuesto y la economía uruguaya.

Banco de América. Foto: AFP
Por segunda vez en pocas semanas, el banco realizó un informe sobre Uruguay. Foto: AFP

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Una de las empresas más grandes del mundo -con un valor actual de mercado de US$ 220.761 millones- volvió a poner sus ojos sobre Uruguay. El Bank of America (BofA), el tercer banco más grande del mundo, emitió -a través de su división BofA Securities- un informe sobre el proyecto de ley de Presupuesto y la economía uruguaya.

El informe para clientes -al que accedió El País- señaló que “el gobierno presentó un ambicioso proyecto de ley de presupuesto 2021-2024 que se basa exclusivamente en recortes de gastos para la consolidación fiscal”.

Según el banco “los supuestos macroeconómicos son razonables, especialmente para 2021-2022, lo que respalda la credibilidad de las proyecciones fiscales”.

Por un lado, el gobierno estima una recesión del 3,5% en 2020 y un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,3% en 2021 a los niveles anteriores al COVID-19. “Creemos que la baja incidencia del COVID-19 y el repunte de la actividad en los últimos meses respaldan el pronóstico. Para 2022-2024, el crecimiento se desacelera a un promedio de 3,5% apoyado por la producción de la planta de celulosa y la capacidad ociosa”, afirmó.

A su vez, el gobierno proyecta que la inflación se reduce sustancialmente hasta 3,7% en 2024 (está en 12 meses a agosto en 9,8%). “Creemos que la alta inflación al principio ayuda a reducir el gasto real”, indicó el reporte.

Aunque el BofA advirtió que “el gobierno no debe apresurarse a reducir la inflación antes de lograr la consolidación fiscal (un error cometido por la anterior administración argentina)”.

Por otro lado, “el gobierno asume que los salarios públicos no variarán en términos reales en 2024 frente a 2020. Sin embargo, estimamos que caerán alrededor de 3% en 2021, apoyando la consolidación fiscal, para luego recuperarse solo 1% anual”, expresó el informe.

Ajuste y crecimiento.

El informe del BofA analizó que “la consolidación (fiscal) se explica exclusivamente por un menor gasto primario (-2,6% del PIB), del cual aproximadamente la mitad proviene de menores salarios (públicos) y pensiones”.

Agregó que “esto está respaldado por salarios reales planos y una nómina que disminuye lentamente, ya que la nueva política permite cubrir solo un tercio de los puestos vacantes. Por el contrario, los ingresos se mantienen estables con solo un 0,1% de aumento del PIB (excluidos los ingresos extraordinarios de la seguridad social), ya que el gobierno se compromete a no aumentar los impuestos”.

Para el banco es clave “la potencial reforma de las pensiones para mantener las pasividades bajo control a largo plazo, después de la reducción del (gasto en las mismas del) 0,5% del PIB entre 2019 y 2024”.

El informe expresó que “la estrategia de mediano plazo (2022-2024) parece ser mantener el crecimiento del gasto primario real en un promedio de 1,8%, por debajo del crecimiento potencial (de la economía), permitiendo una reducción en términos del PIB debido a un mayor crecimiento del PIB real”.

Azucena Arbeleche, este lunes en el Parlamento. Foto: Leonardo Mainé
Azucena Arbeleche este lunes en el Parlamento. Foto: Leonardo Mainé

“El presupuesto confirma las señales de austeridad observadas este año y es un salto adelante para respaldar el crédito y estabilizar la dinámica de la deuda”, añadió.

Según el BofA, “la pandemia creó las condiciones para aprobar un presupuesto en modo de crisis. La debilidad del mercado laboral ayuda a reducir los salarios reales y las pensiones. Además, la gran popularidad del presidente (aprobación en torno al 60%) también es de apoyo, en parte gracias a la excelente gestión de la pandemia. No hemos visto protestas sustanciales a pesar de los recortes de gastos”.

Para el banco “es impresionante que toda la consolidación presupuestaria se proponga mediante un menor gasto. El gobierno tiene un diagnóstico claro de que la carga tributaria es demasiado alta y Uruguay necesita un gobierno más eficiente. Esto es muy positivo para el crecimiento potencial a mediano plazo”.

Añadió que “las medidas pro-negocios en medio de una administración favorable al mercado pueden contribuir al crecimiento a mediano plazo”, pero “las elecciones presidenciales en 2024 pueden ser un obstáculo para la contención del gasto”.

El informe advirtió que “el crecimiento del PIB para 2023-2024 parece un poco optimista”, aunque entiende que “depende de las estimaciones del gobierno sobre la contribución de la producción de la nueva planta de celulosa y somos cautelosos en términos de ingresos gubernamentales, que son positivos”.

El banco entiende que “las señales de austeridad observadas este año, reafirmadas por un presupuesto que conduce a la estabilización de la dinámica de la deuda, ayudarán a mantener el grado inversor en el corto plazo (escenario base)”.

Sorpresa por evolución del gasto en la pandemia

“El gobierno ya envió una señal sorprendente” al “mantener el crecimiento del gasto real muy lento durante la pandemia” del coronavirus, señaló el informe del Bank of America. “El Presupuesto propone recortes adicionales en el gasto actual que creemos que son posibles dado el límite de gasto y la estrategia presupuestaria de base cero que revisa el gasto”, agregó. El banco identificó como principales riesgos en el Presupuesto “las posibles presiones de gasto más cercanas a las elecciones de 2024” y que “los supuestos de crecimiento macroeconómico pueden verse afectados por factores globales o un deterioro de la situación del COVID-19 (que afectará especialmente a la temporada turística de este verano)”. Agregó que “los recortes de gastos (aunque creemos que inicialmente son creíbles) pueden ser difíciles de mantener sin reformas estructurales (creemos que el gobierno las intentará)” y que “las reformas de las pensiones siempre suscitan alguna resistencia social”.

Calificadora también realizó un informe
Calificadora: elogió el manejo "conservador" de la deuda uruguaya. Foto: Reuters

La calificadora de riesgo canadiense DBRS Morningstar realizó un informe sobre Uruguay (no actualizó su calificación de riesgo de BBB-, mínimo escalón del grado inversor). En el mismo, señaló que “la administración de (Luis) Lacalle Pou tiene como objetivo implementar un ajuste fiscal plurianual y aprobar una reforma de las pensiones, las cuales son necesarias para poner las finanzas públicas en un camino sostenible”. El proyecto de ley de Presupuesto prevé que el déficit fiscal llegue a 6,5% del PIB a fin de este año y baje a 2,5% del PIB a fin de 2024.

“Si se implementa, la estrategia de consolidación fiscal probablemente sería un buen augurio para la evolución de las calificaciones”, dijo Michael Heydt, vicepresidente senior de DBRS Morningstar. “Dicho esto, el éxito de la estrategia podría depender de la capacidad del gobierno para mantener la cohesión dentro de la coalición y mantener el apoyo público a la reforma” de la seguridad social, agregó.

La calificadora explicó que “los desafíos y riesgos” son “significativos. La incertidumbre en torno a las perspectivas de crecimiento a corto plazo es elevada debido a la posibilidad de un aumento repentino del virus, sobre todo porque continúa propagándose rápidamente en los países vecinos” y “la coalición en el Parlamento podría no durar” ya que si bien “se ha mantenido unida hasta ahora, las divisiones pueden volverse más visibles con el tiempo”.

“En conjunto, estos riesgos a la baja se ven atenuados por varios acontecimientos positivos” como la respuesta frente al COVID-19 que contuvo la propagación del virus, la estrategia para mejorar las perspectivas de las finanzas públicas y la economía que crecería a un “ritmo sólido”, indicó.

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