CONSECUENCIAS

La "tormenta" que sufren las empresas uruguayas y opacó a la suba del dólar

Los exportadores e importadores temen mayores impactos del coronavirus en la actividad.

Puerto contenedor
Puerto contenedores

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La llegada del coronavirus a Uruguay
ha provocado gran incertidumbre en las empresas del país y el efecto es doble, por un lado por lo que sucede en el exterior y por otro, por lo que ocurre a nivel local. Según indicó a El País el especialista en comercio exterior, Marcos Soto, Uruguay “está expuesto con ventanilla doble” por ser un país importador y exportador en el que el dólar juega un papel fundamental tanto a favor como en contra.

En cualquier otro momento, el desempeño del dólar hubiese sido un aspecto clave para los negocios en donde los exportadores estarían satisfechos ante la suba de la moneda estadounidense —que se ha incrementado un 14,01% en lo que va del mes y 19,55% en el año— y los importadores demandarían la intervención de las autoridades para contener la suba.

Sin embargo, desde el ámbito empresarial coincidieron en que este momento atípico opacó el desempeño del dólar, dejándolo en un segundo plano. “Hoy son otras las prioridades”, afirman.

La incertidumbre de no saber cuánto durará la pandemia y cuándo se normalizará la actividad, la retracción del consumo, las complicaciones a nivel logístico, la caída en los precios de los commodities, el temor a que el gobierno declare la cuarentena obligatoria y los efectos económicos de las medidas adoptadas por los países vecinos, son los factores que las empresas analizan hoy.

La buena noticia, según el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, es que “por las características propias del virus se da un desfasaje a nivel mundial en donde China ya está mostrando signos de recuperación”, mientras que en Uruguay y en la región “la crisis recién está empezando”.

Lo mismo opinó en diálogo con El País el CEO de Marfrig para el cono sur, Marcelo Secco, quien comparó la situación actual con una tormenta. “Ya salió el sol en el este pero acá todavía llueve, es como una tormenta que se va corriendo”, señaló.

La realidad por sectores

A nivel del sector exportador, la gerenta general de la Unión de Exportadores (UEU), Teresa Aishemberg, dijo a El País que si bien la suba del dólar podría hacer que Uruguay recupere posiciones frente a algunos mercados, “eso no quiere decir que se solucionen todos los problemas de competitividad” dado que “los movimientos abruptos del dólar generan inestabilidad y los precios de exportación en general bajaron”.

En el caso de la industria frigorífica, Secco dijo que “hay que tener mucho cuidado” con la volatilidad del dólar. “Nuestra recomendación es tomarse una pausa y ver cuáles son las causas reales de esa volatilidad. Hay que hacer una lectura de mediano plazo a efectos de no impactar en los precios internos ni en el replanteo de una estructura de costos. Hay que ser prudentes”, explicó.

Frigorífico. Foto: Archivo El País
La industria frigorífica fue de los que primero sufrió el impacto por la menor demanda de China, pero en marzo se empezó a recuperar. Foto: Archivo El País

Desde el sector importador, el vocero de la Asociación Uruguaya de la Industria Plástica (AUIP), Jorge Pereyra, afirmó a El País que la volatilidad y la suba del dólar eleva el costo de las materias primas por lo que el contexto internacional “impacta grandemente en las producciones locales”.

Asimismo, señaló que la interrupción dispuesta por algunos productores en el exterior, “disminuye la posibilidad de continuar con una producción ordenada como hasta ahora”.

En relación a la industria textil, el CEO de la marca de ropa Urban, Fernando López, explicó a El País que en Uruguay “el dólar siempre fue un desestimulante de los mercados” y que con el alza de la divisa “se da una desaceleración inmediata del consumo que suele caer entre un 5% y un 7%”.

Sin embargo, manifestó que “hoy tenemos algo mucho más importante que es el virus y eso opacó al dólar, hizo que quedara muy reducido”, señaló López y argumentó que desde el viernes 13 —cuando se confirmó la llegada del virus a Uruguay— hasta que los shoppings cerraron, la caída en su rubro fue de hasta un 80%.

Acuerdo comercial postergado

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea quedó suspendido de forma temporal debido al avance del coronavirus a nivel mundial. Según Bartesaghi, este acuerdo “no es ni cerca la prioridad de ninguno de los países hoy”. Por su parte, Soto dijo que en Europa y América Latina “la atención está puesta en otro lado y no es un tema de agenda”.

La producción de Urban está en China y eso provocó dificultades en la logística y la elaboración de la mercadería, según López. No obstante, eso no llegó a implicar complicaciones en el stock en Uruguay .

La situación de la industria autopartista uruguaya es aún más incierta dado que sus clientes son Brasil y Argentina, por lo que las medidas de estos países impactan de forma directa en la actividad local. El reciente anuncio de Brasil de la suspensión temporal de la producción de vehículos Volkswagen, Mercedes-Benz, Ford y General Motors (GM) dejó al sector en una situación de monitoreo constante.

“Ni siquiera llegamos a hacer el análisis de cómo nos estaba impactando el comportamiento del dólar porque nos vino toda esta ola del coronavirus que nos pasó por arriba. El alza del dólar suele ser algo positivo para la exportación pero la rapidez de cómo evolucionó el virus nos dejó en una nebulosa en donde no tenemos certezas”, indicó a El País una fuente de la Cámara de Autopartes de Uruguay.

seguridad y actividad
Marcelo Secco. Foto: El País
Marcelo Secco, CEO de Marfrig para el Cono Sur

“No están todos los problemas resueltos, hay problemas logísticos y algunos compromisos comerciales todavía incumplidos pero el foco está en balancear la seguridad de nuestro personal y en ver el nivel de actividad posible en función de los mercados que tenemos”.

preservar la cadena
Foto: archivo El País.
Álvaro Queijo, gerente general de Cristalpet

“Al estar en el rubro alimentos y bebidas deberíamos poder seguir trabajando. Hay complicaciones de algunos insumos. Esperemos que no empeore. Lo importante es poder preservar todos los eslabones de la cadena para que haya alimentos y medicamentos”.

seguir exportando
La secretaria general de los exportadores Teresa Aishemberg pide medidas. Foto: M. Bonjour
Teresa Aishemberg, gerenta general de la Unión de Exportadores

“La idea es seguir exportando y que el comercio exterior no se detenga pero no vienen los aviones que cargan los productos, la operativa naviera se enlentece, hay problemas con el transporte terrestre, falta personal y eso puede generar algunos sobrecostos”.

Analistas estiman impactos
Los exportadores "podrían salvar" a la economía uruguaya
Un hombre cuenta dólares en una casa de cambio de moneda. Foto: AFP

La visión de los especialistas en comercio exterior, Marcos Soto e Ignacio Bartesaghi, en relación a los impactos del coronavirus en Uruguay es similar: la economía local podría sacar ventaja de la crisis sanitaria mundial actual de la mano de sus exportaciones.

Según Bartesaghi, si bien “todavía es muy pronto para cuantificar el impacto” del virus, en comparación con otros sectores de la economía, “el comercio exterior no se va a ver tan relegado” por la recuperación de China, donde el sector agrícola local “es el que nos puede llegar a salvar”.

Por su parte, Soto explicó que para el sector exportador “hay algún dato positivo que esperemos se traslade en mayor competitividad y por tanto mejores probabilidades de colocar la producción”. Esos datos son el alza del dólar que, según datos primarios “no se estaría trasladando a precios domésticos”, por lo que “no sufriría tanto el Índice de Precios al Consumo (que mide la inflación) como lo inicialmente previsto”.

Por el lado de la demanda, en el sentido de las compras uruguayas al exterior, Soto dijo que ”se van a ver extraordinariamente debilitadas” porque “al encarecimiento por el dólar se le suma la baja de actividad que sufrirá el consumo y comercio minorista”. En relación a cuánto pueda llegar a durar el impacto, Soto dijo que “podrá haber un repunte hacia el segundo semestre siempre y cuando el daño que ya está ocurriendo sea minimizado”.

Los impactos del bloqueo de Europa

El CEO de Marfrig para el cono sur, Marcelo Secco, explicó a El País que el bloqueo de Europa puede tener efectos en las ventas dado que si bien la economía china se reactivó, Europa es el mercado más importante en términos de valor por tonelada de carne. “Europa es el lugar donde más caro se vende”, señaló Secco y explicó que eso ocasiona dos problemas: uno financiero porque los operadores no pueden vender la carne que les llega, y otro logístico porque deben evaluar dónde se pone esa mercadería. Desde la Unión de Exportadores (UEU), la gerenta general, Teresa Aishemberg, también enfatizó en la importancia de monitorear cuáles son los impactos de la paralización de Europa en el sector exportador.

Una industria afectada por las medidas de los vecinos

La industria autopartista podría ser una de las más afectadas dado que sus principales clientes son Argentina y Brasil y ambos anunciaron la paralización temporal en la producción de vehículos. “Esto es algo inédito. Estamos en una situación de pleno monitoreo porque si nuestros clientes paran (la producción) no tenemos a quién entregar mercadería. Queremos evaluar la magnitud del golpe. Trabajamos de una forma que vamos a entregando semana a semana, a medida que nos van pidiendo, no trabajamos con stock y casi no destinamos nada al mercado interno entonces es complicado y prende luces amarillas en nuestro sector que emplea a 3.000 trabajadores fijos”, indicó una fuente de la Cámara de Autopartes.

La prioridad es mantener "los motores" prendidos

Para Álvaro Queijo, gerente general de Cristalpet, una empresa productora de envases de plástico, la prioridad está en seguir trabajando y “no cortar ni destruir” la cadena de alimentos, bebidas, medicamentos y otros productos. “Si los motores definitivamente se paran, el desastre puede ser mayor”, indicó. En relación al dólar, Queijo dijo que aunque “se ha encarecido bastante en la región, hoy no es el principal problema”. Al respecto señaló que si el precio de las materias primas bajan, “eso va a ayudar un poco a que el incremento (de los productos) no sea tan significativo”. “Pero la preocupación hoy es que no se detenga más el país porque ya estamos en niveles complicados”, concluyó.

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