GENERACIÓN ELÉCTRICA

UTE financiará en la Bolsa de Valores una obra clave de infraestructura

Se financiará mediante la emisión de deuda en el mercado de capitales a través de un fideicomiso, dijeron a El País fuentes del gobierno.

Líneas de alta tensión dan flexibilidad para la generación de energía y confiabilidad para el sistema. Foto: Archivo El País
Líneas de alta tensión. Foto: Archivo El País

El gobierno resolvió que una obra clave de infraestructura de UTE se financie mediante la emisión de deuda en el mercado de capitales a través de un fideicomiso, dijeron a El País fuentes del gobierno. Esta es la decisión que contó con el aval de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), agregaron.

El fideicomiso emitirá certificados de participación que podrán ser adquiridos por inversores institucionales como las AFAP y pequeños ahorristas en la Bolsa de Valores, el año próximo. La emisión sería de US$ 220 millones y UTE adquirirá el 15%, indicaron los informantes.

El cierre del anillo eléctrico es una inversión clave en infraestructura para este período de gobierno. Esta obra supone la construcción de líneas de alta tensión de 500 kilovatios (kv) entre Tacuarembó y Salto (240 kilómetros), lo que permite mayor flexibilidad para la generación eléctrica y mayor confiabilidad para el sistema.

Además, la obra tendrá una bajada hacia la segunda planta de UPM, que permitirá abastecer de energía hasta que la finlandesa empiece a producir su propia energía (luego será UPM quien venderá por esa línea electricidad a UTE).

Al cerrar el anillo, si se produce una falla en un punto de la línea, se la puede alimentar por otro y no ocurre un gran apagón como sucedió en agosto de 2017. Además le da flexibilidad al sistema, porque a diferencia del pasado, la generación de energía se da cada vez más en diferentes zonas.

La obra iba a ser realizada por el gobierno del Frente Amplio, pero hubo demoras por una discusión sobre cómo debe ser la modalidad de financiamiento y a eso se sumó la derrota electoral de ese partido en noviembre, lo que aminoró el interés de las anteriores autoridades, había informado El País el pasado 4 de febrero.

La opción que se realizó de financiar la obra mediante un fideicomiso financiero, deja fuera del balance de UTE el endeudamiento (es decir no impacta en las cuentas públicas) pero el riesgo recae en manos del Estado en caso de sobrecostos como ya hubo en este tipo de obras. La otra opción era la figura del leasing, que también permitía que no haya impacto fiscal y el riesgo lo asumía el privado. Empero, encarecía la obra ya que el que se endeuda es el privado (si bien UTE también asume el pago al privado).

La figura del leasing ya se había utilizado para construir la línea de alta tensión Melo-Tacuarembó. En junio de 2016 la empresa italiana Terna ganó la licitación internacional para hacer los 213 kilómetros de líneas de alta tensión de 500 kilovatios.

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