EFECTO DE LA COVID-19

La falsa oposición entre salud y economía por el coronavirus, según BBVA

El economista jefe de BBVA Research para América Latina mostró los resultados de un reciente estudio que toma como ejemplo lo ocurrido tras la pandemia de la gripe española de 1918.

Juan Manuel Ruiz, economista jefe de BBVA Research para América del Sur. Foto: Leonardo Mainé
El economista jefe de BBVA mostró varios datos. Foto: Leonardo Mainé

La dicotomía entre cuidar la salud o la economía a raíz de la pandemia del coronavirus, es “una falsa disyuntiva”, dijo el economista jefe del banco español BBVA para América Latina, Juan Ruíz.

En una mesa redonda organizada por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina sobre el impacto del COVID-19 en las economías de la región, Ruiz hizo esa afirmación y la fundamentó con datos.

La oposición entre tomar medidas fuertes para frenar la propagación del coronavirus y ser más laxo en las medidas para no desplomar la economía, “es una falsa disyuntiva. Cuanto más se controle la curva de contagios, más fuerte será la recuperación posterior”, aseguró Ruiz.

El economista jefe de BBVA Research para América Latina mostró los resultados de un reciente estudio que encuentra que, en la pandemia de la gripe española de 1918, en las zonas en las que las medidas de precaución fueron mayores, la recuperación económica posterior fue también más sólida.

Ruiz se refirió a la particularidad que tiene América Latina para enfrentar la pandemia. “La informalidad dificulta el confinamiento, y su vez, la prolongación de estas medidas sanitarias puede hacer que, debido a la destrucción de empleo, esta informalidad crezca”, explicó.

Por ello es crucial romper ese círculo vicioso entre informalidad y contagio a través de un programa de transferencias dirigidas a los grupos más vulnerables (por lo general empleados en el sector informal) y que los programas de garantías de crédito se extiendan también al sector informal, que por lo general no tienen acceso al sistema financiero, señaló.

El coronavirus generó un “shock de oferta, por el cierre de actividades para contener la epidemia”, dijo el economista. La producción colapsa no porque no se puede trabajar o producir. Eso, por su parte, tiene un impacto de segunda ronda de menor demanda de esos sectores afectados.

“El impacto que estamos recibiendo es más parecido al de un desastre natural, que está destruyendo las redes y relaciones económicas que hemos creado”, afirmó Ruiz. Añadió que “en ese sentido, hay que tener políticas de impulso monetario y fiscal para prevenir esa caída adicional de demanda, pero no se puede revertir todos los efectos sobre la producción sólo con políticas de demanda”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados