FINANZAS

¿Qué pasó con los bancos en el primer semestre y qué se espera de ahora en más?

Los bancos estaban llamados a "ser parte de la solución" a raíz de la crisis económica que generó la pandemia del coronavirus. ¿Cómo se comportaron? ¿Qué pasó con el crédito y los depósitos?

La información que recibe DGI del exterior es sobre rentas e intereses de depósitos, acciones u otros instrumentos. Foto: archivo El País.
El sistema financiero tiene un rol a jugar con la pandemia del coronavirus. Foto: archivo El País.

Estaban bajo la lupa tras lo sucedido en la crisis de 2002, donde habían sido parte del problema. Pero esta vez, la situación fue diferente, los bancos vienen sorteando la crisis económica generada por el coronavirus según los indicadores de su performance en el primer semestre y tienen un rol preponderante en que la economía pueda reactivarse.

Para el segundo semestre, los ejecutivos bancarios consultados por El País esperan que haya un deterioro en la morosidad, aunque “controlado” y ya toman medidas para ello.

¿Qué pasó con el negocio bancario? En el primer semestre “se registró un incremento de 1% en los créditos al sector no financiero” (familias y empresas), para un total de US$ 12.946 millones, señaló un análisis de la consultora CPA Ferrere (a partir de los balances de los bancos) al que accedió El País.

“Para evaluar la evolución de créditos, el negocio en moneda extranjera se valúa en dólares corrientes y el negocio en moneda nacional a un tipo de cambio constante, con el objetivo de evitar que las variaciones del dólar influyan en el cálculo de las evoluciones en moneda nacional”, explicó el informe.

“Si se midieran los créditos en dólares corrientes se observaría una caída dada la depreciación del peso observada”, agregó.

Créditos al sector no financiero
Créditos al sector no financiero al cierre de junio de 2020  / CPA Ferrere

Al analizar por moneda, la caída semestral del crédito en dólares (-2,4%) fue contrarrestada por el incremento del crédito en moneda nacional medido en pesos corrientes (6%). “Sin embargo, si se mide en pesos constantes”, el crédito en moneda nacional cae cerca de 1% en el primer semestre, indicó el análisis.

Para el socio de CPA Ferrere, Bruno Gili “no aumentó sustantivamente el crédito ni la morosidad porque las empresas y familias esperaron y no tuvieron que cancelar préstamos”.

La pandemia del coronavirus generó el cierre temporal de empresas o la reducción de actividad, sobre todo en abril. Pese a esa falta o disminución de ingresos, no se produjo un aumento en la morosidad de los créditos.

En esto jugó un rol clave la medida del Banco Central que permitió que los bancos implementaran planes para postergar cuotas de préstamos y tarjetas, sin tener que recategorizar a sus clientes (con el consiguiente castigo que eso tiene en los créditos y el pasarlos a pérdida).

A nivel de bancos lo que se observó es algo similar. El CEO_de Scotiabank y presidente de la Asociación de Bancos Privados (ABPU), Horacio Correge dijo a El País que la demanda por crédito ha sido “muy prudente” y que el diferimiento de cuotas “significó un esfuerzo bien importante para los bancos”.

"La banca entendió que debía ser parte de la solución", indicó el presidente de la ABPU.

Según datos de los bancos publicados por El País, entre los cinco principales (Santander no dio datos) el diferimiento de cuotas implicó más de US$ 750 millones.

En la medida que “los bancos pidamos a los clientes que retomen los pagos, vamos a ver cuál es la realidad”, indicó Correge.

Segundo semestre

Estudian con el Banco Central si hay necesidad de extender las medidas

¿Qué puede pasar con la morosidad en el segundo semestre, cuando terminen las prórrogas que habilitó el Banco Central (BCU). “Esperamos que comience un deterioro de la cartera pues el impacto económico hay empresas que lo van a sentir. Entendemos que no va a ser de gran magnitud pues a diferencia de otros países, en Uruguay las consecuencias de la pandemia se han visto atenuadas. Adicionalmente, se está evaluando con el BCU la conveniencia de extender las medidas adoptadas por el mismo”, adelantó el subgerente general de banco Itaú, Carlos Ham a El País.

En tanto, Correge de Scotiabank señaló que “hemos hablado proactivamente con los clientes para ver su situación financiera e invitarlos a retomar los pagos o buscarle soluciones” por lo que “creemos que vamos a mitigar” el incremento de la morosidad.

En el caso del Banco República, su gerente general, Mariela Espino indicó que el banco va a tratar “caso a caso” los problemas de pagos que surjan.

En BBVA dijeron a El País que “a partir de las últimas semanas de julio y comienzo de agosto se están dando los primeros vencimientos de ‘alivios financieros’ y, hasta el momento, el nivel de cumplimiento supera el 92% por lo que confiamos en mantener nuestro ratio de mora en niveles razonables”.

De todas maneras, "la banca tiene liquidez y solvencia para responder" a posibles incrementos de la morosidad, apuntó Gili.

La morosidad registrada en junio fue de 3,2% de los préstamos para los bancos privados y el BROU, el mismo valor que a fin de 2019, indicó CPA. En el BROU aumentó 0,3 puntos porcentuales en el semestre para ubicarse en 5%, mientras que en los privados cayó 0,06 puntos porcentuales y se ubicó en 2,4%.

“La morosidad se ha mantenido estable y en esto influye mucho el diferimiento de cuotas que hizo el sistema en su globalidad”, dijo a El País el subgerente general de banco Itaú, Carlos Ham.

“Los bancos nos transformamos en parte de la solución para superar la crisis ocasionada por la pandemia”, apuntó el director Comercial de banco Santander, Pablo Gaudio.

“La morosidad no está recogiendo los efectos de la pandemia”, si bien “estamos empezando a notar algunos impagos de personas que quedaron sin empleo”, dijo a El País la gerente general del BROU, Mariela Espino.

Ham evaluó que “el mercado se ha mantenido sin crecimiento del crédito. Hubo operaciones nuevas pero también cancelaciones”.

En el caso de Santander, “la demanda de nuevos créditos experimentó una leve caída en comparación al 2019. No hay que perder de vista que estamos transitando un momento especial, en el que existe mucha incertidumbre y, por ende, diferentes actores han procedido con cautela”, dijo Gaudio.

Morosidad del sector no financiero
Morosidad del sector no financiero al cierre de junio / CPA Ferrere

DEPÓSITOS
En el primer semestre los depósitos tuvieron un crecimiento del 8%. “Dicho incremento fue mayor en los privados (+11%) que en el BROU (+5%). Cabe destacar que en diciembre usualmente caen los depósitos de los privados, lo cual hace que la variación semestral sea mayor”, aclaró CPA.

Los depósitos en moneda extranjera aumentaron 13% en el semestre (influenciado por el fenómeno mencionado anteriormente) y en el BROU el incremento fue de 4,2%. Por su parte, en el semestre los depósitos en moneda nacional medidos en pesos corrientes aumentaron 8,6% en el BROU (+1,7% en pesos constantes) y 5,3% en los privados (-1,4% en pesos constantes), añadió el informe. A fin de junio la dolarización de los depósitos ascendió a 80%.

La liquidez no es un problema para los bancos, evaluó Gili, si bien “el descalce de monedas es importante” porque por la estructura de depósitos, los bancos “disponen de dólares para prestar” pero no tanto de pesos.

Por su parte, los depósitos en dólares de no residentes registraron un incremento de 4% en el BROU y de 7% en los bancos privados. “En estos últimos, el incremento ascendió a 17% en el año móvil cerrado a junio”, indicó CPA.

Primer semestre

La rentabilidad de los bancos creció, pero no por factores puros del negocio

“En el primer semestre del año, la rentabilidad del sistema bancario aumentó tanto en el BROU como en los bancos privados. Este aumento se explicó principalmente por una caída relativa de los gastos operativos”, explicó el análisis de CPA Ferrere.

Así “el retorno sobre activos (ROA) del sistema (bancos privados más el BROU), pasó de 2,4% en diciembre de 2019 a 2,6% en junio. Dicho incremento fue mayor para el BROU (0,3 puntos porcentuales) que para los privados (0,1 punto porcentual)”, agregó.

“El incremento del ROA en el sistema se explicó principalmente por la reducción relativa de gastos operativos, mayores ganancias por diferencia de cambio sobre activo y menor pago de impuestos en relación al activo. Estos efectos positivos fueron parcialmente contrarrestados por la caída en ingresos operativos respecto a diciembre”, señaló el informe.

Para Gili “no hay un aumento de la rentabilidad por el negocio bancario per sé”. En tanto Correge dijo que las ganancias se explican por la “posición patrimonial en moneda extranjera” que tienen algunos bancos, lo que lleva a una “ganancia por diferencia de cambio” al medirla en pesos.

“La rentabilidad es adecuada”, agregó. El informe de CPA_indicó que “al observar el ROA sin diferencia de cambio, se observa una caída del BROU respecto a diciembre 2019 y un incremento de los privados”.

"En la comparación internacional, históricamente la rentabilidad del sistema bancario uruguaya ha mostrado niveles relativamente bajos. Sin embargo, en los últimos dos años el sistema bancario uruguayo ha mostrado mejores ratios de rentabilidad, en buena medida explicado por mejores resultados por diferencia de cambio", evaluó CPA

"A modo de ejemplo, el ROA en junio para el total del sistema (Bancos privados más el  BROU) ascendió a 2,6%, mientras que los últimos datos disponibles en Chile, Paraguay y Perú fueron 1,1% (antes de impuestos), 1,7% (antes de impuestos) y 1,8% respectivamente", añadió.

Rentabilidad de los bancos
Rentabilidad de los bancos sobre activos en el primer semestre de 2020. / CPA Ferrere

¿Qué se prevé para el segundo semestre?

El Sistema de Garantías (SiGa) cuyo fondo SiGa Emergencia el gobierno creó (con dinero público) ante la pandemia, fue un factor determinante en que el crédito no cayera. Ese fondo garantiza préstamos a pequeñas y medianas empresas y está en proceso de instrumentación un fondo similar para avalar créditos a firmas grandes.

Según el análisis de CPA, “entre 2009 y 2019, el monto total garantizado” por el SiGa “había ascendido a US$ 260 millones aproximadamente. En los tres meses desde que se implementó el SiGa Emergencia (abril, mayo y junio), el monto garantizado por este ascendió a US$ 150 millones”.

“Estos US$ 150 millones de garantías de SiGa Emergencia, permitieron concretar créditos por un valor superior a los US$ 200 millones entre abril y junio”, añadió.

Para los bancos, el SiGa puede impulsar el crédito en el segundo semestre.

“Los préstamos con (garantía)_SiGa han dado cierto dinamismo” y cuando se implemente el aval para “empresas de mayor porte, seguramente se note algún incremento del crédito”, afirmó Espino. De hecho, expresó que a través de créditos con aval del SiGa alcanzaron a 2.900 clientes por “casi US$ 90 millones”.

En personas, donde el BROU tiene fuerte presencia, "vemos mucha cautela, una actitud muy prudente", explicó Espino.

Gaudio de Santander dijo que “desde junio ya evidenciamos una evolución positiva y paulatina en términos de préstamos, aunque todavía no se restablecieron a los niveles habituales. Para el segundo semestre tenemos una visión moderadamente optimista y esperamos que acontezca algo similar”.

“El SiGa Emergencia se ha convertido una herramienta muy útil, un recurso muy válido en una situación de crisis como la actual, dado que facilita el otorgamiento de mayores plazos y por lo tanto menores exigencias financieras de corto plazo”, agregó.

En tanto, Correge de Scotiabank señaló que si bien "la demanda por prestamos hipotecarios se está recuperando", el comportamiento del "crédito no va a ser ajeno a la evolución de la economía". El gobierno prevé una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del 3% este año.

En BBVA “desde el mes de julio notamos una reactivación del nivel de actividad y, en algunos casos, la misma se sitúa en niveles ‘pre COVID-19’ e incluso por encima. Productos tales como hipotecarios y autos han tenido un crecimiento aún por encima de los meses sin emergencia sanitaria y, si bien esto podría atribuirse a una postergación del consumo, entendemos podría mantenerse y seguir creciendo el resto del año”.

“A su vez, el segmento de empresas mostrado también mayor dinamismo durante julio y agosto y esperamos continúe a buen ritmo”, añadió.

Gili señaló que hasta ahora, en general, las empresas no se han querido endeudar, "tampoco hay un boom de inversión" que se apalanque en el crédito, por lo que habrá que esperar cómo se sigue retomando la actividad.

"Las carpetas de las empresas se van a evaluar de acuerdo a la nueva realidad" afirmó Gili y en ese sentido, agregó que hay "alguna preocupación con sectores que tienen una salida muy complicada" como es el caso del turístico.

Si bien el crédito puede aumentar, los niveles en Uruguay son bajos en la comparación internacional para el tamaño de la economía uruguaya, concluyó el socio de CPA.

Crédito bancario en países seleccionados
Crédito bancario según el tamaño de la economía / CPA Ferrere
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